Querétaro, Querétaro, a 23 de junio 2026.- Bajo las premisas de prontitud, disciplina, valor y compromiso, el Ejército y la Fuerza Aérea Mexicanos se declararon listos y en alerta permanente para activar el Plan DN-III-E en la entidad con maquinaria, equipo especializado y personal capacitado, las fuerzas armadas vigilan los puntos de riesgo en el estado ante cualquier contingencia provocada por fenómenos naturales o por el hombre, reconoció el coronel del Arma Blindada de Estado Mayor, Freddy Rebollar González, comandante del Primer Regimiento Blindado de Reconocimiento de la 17 Zona Militar.
“El Plan DN-III-E es el instrumento operativo de la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) diseñado para auxiliar a la población civil. Este esquema contempla tres fases fundamentales: prevención, auxilio y recuperación”.
Detalló que actualmente, las comandancias locales trabajan de manera prioritaria en la fase de prevención. Esta etapa incluye una estrecha coordinación y reuniones constantes con el Sistema Nacional de Protección Civil, así como con autoridades estatales y municipales, para mantener actualizados los Atlas de Riesgo.
En el caso específico de Querétaro, dijo, los principales focos de atención durante la temporada de lluvias se concentran en los caudales y presas que conectan con los municipios de San Juan del Río; Corregidora y Querétaro.
"Hacemos recorridos con Protección Civil y los gobiernos locales en las zonas donde el cauce del río puede representar un riesgo, identificando áreas que requieran desazolve, alertando a la población y listos para actuar de manera pronta en caso de que sea necesario evacuar".
Reconoció que, aunque las precipitaciones recientes no han alcanzado la magnitud de desastres previos, como las severas inundaciones registradas en agosto y octubre del año pasado en diversas colonias de la zona metropolitana y en la Sierra Gorda, el Plan DN-III-E ya tuvo sus primeras intervenciones este año.
Destacó que durante la última semana se registraron encharcamientos y afectaciones menores en viviendas, destacando el despliegue de apoyo militar en la colonia Las Velas, una de las zonas vulnerables debido al flujo y bajada de agua. En estos casos, el personal apoya tanto en las labores de auxilio inmediato como en la fase de recuperación, que implica la remoción de escombros y el apoyo para restablecer la normalidad en las comunidades.
Enfatizó que, a diferencia de otros agrupamientos, el Plan DN-III-E no opera con un número fijo de elementos, sino que se adapta de manera flexible según la magnitud de la emergencia, es decir, puede activarse desde una sección básica de 30 elementos hasta unidades tipo batallón o regimiento.
Afirmó que, en caso de contingencias mayores, la Sedena moviliza desde la Ciudad de México una fuerza masiva que incluye un componente terrestre (Fuerza de Tarea Valle de México), agrupamientos de ingenieros y un componente aéreo para establecer puentes de ayuda si las vías de comunicación colapsan.
“La versatilidad del plan ha quedado demostrada históricamente no solo en sismos, inundaciones e incendios forestales, sino también en emergencias sanitarias como la pandemia de COVID-19, donde los cuarteles se reconvirtieron en hospitales de terapia intensiva y se operó la logística de vacunación”.
Finalmente refrendó el compromiso institucional del Ejército Mexicano de mantenerse al servicio del país y responder con inmediatez y espíritu de servicio cuando la población civil más lo necesite.









