Tenancingo, Mex., a 17 de junio de 2026.— La historia del presunto secuestro de la alcaldesa de Tenancingo, Nancy Nápoles Pacheco, dio un vuelco inesperado luego de que la Fiscalía General de Justicia del Estado de México revelara que, lejos de tratarse de un plagio cometido por la delincuencia, existen indicios de que todo habría sido una simulación organizada por la propia edil para encubrir un faltante de aproximadamente 40 millones de pesos en las arcas municipales.
De acuerdo con la investigación ministerial, el supuesto montaje no fue improvisado. La Fiscalía sostiene que comenzó a planearse desde febrero de este año y que en él habrían participado el esposo de la presidenta municipal, José Roberto “N”, así como su cuñado, Óscar “N”, quienes presuntamente colaboraron en la logística de los hechos.
Cuando el caso se hizo público, la versión oficial señalaba que Nancy Nápoles había sido privada de la libertad y que los responsables exigían precisamente 40 millones de pesos para dejarla en libertad. Sin embargo, conforme avanzaron las indagatorias, los investigadores detectaron inconsistencias que terminaron por cambiar por completo el rumbo del expediente.
Entre los datos expuestos por la Fiscalía destaca que la propia alcaldesa habría indicado el trayecto que debía seguir el vehículo con la finalidad de evitar zonas cubiertas por cámaras de videovigilancia. Además, durante una comunicación telefónica con una familiar, presuntamente le pidió que no informara a las autoridades sobre lo ocurrido.
Las pesquisas también derivaron en la detención de tres personas presuntamente involucradas en la simulación, mientras que el esposo y el cuñado de la edil cuentan con órdenes de aprehensión y permanecen prófugos de la justicia.
La autoridad ministerial sostiene que el objetivo del supuesto autosecuestro era justificar la desaparición de recursos públicos, haciendo creer que el dinero había sido destinado al pago de un rescate cuando en realidad existiría un faltante previo en las finanzas del Ayuntamiento.
Como consecuencia de los hallazgos, la Fiscalía solicitó audiencia para formular imputación contra Nancy Nápoles por el delito de simulación de secuestro, mientras continúan las investigaciones sobre el presunto desfalco millonario.
Si la teoría presentada por el Ministerio Público logra acreditarse ante los tribunales, el caso podría convertirse en uno de los episodios más inusuales registrados en la política municipal del Estado de México: una denuncia que movilizó a las corporaciones de seguridad y que terminó colocando en el centro de la investigación a quien inicialmente se presentó como víctima.









