Naco, Sonora, a 7 de agosto de 2026.- A casi dos semanas del descarrilamiento de un tren de Ferromex en Naco, Sonora, la emergencia sanitaria continúa generando preocupación entre los habitantes de la zona, luego de que el número de personas que han presentado afectaciones a su salud aumentara a 12.
El alcalde de Naco, Lorenzo Villegas Vázquez, informó que seis personas fueron atendidas en hospitales públicos de Naco, Agua Prieta y Cananea, casos que fueron notificados al Ayuntamiento por la Secretaría de Salud.
A esta cifra se suman cinco personas que presentaron síntomas compatibles con una posible intoxicación, entre ellos dolor de cabeza, malestar estomacal, náuseas y dificultades para respirar. Los pacientes fueron atendidos por brigadas médicas que acudieron a la zona una semana después del accidente.
De acuerdo con el presidente municipal, las brigadas brindaron atención a 15 personas, aunque únicamente cinco manifestaron síntomas relacionados con una posible exposición a la sustancia derramada. Estos pacientes no fueron sometidos a estudios de laboratorio para determinar si las afectaciones estaban directamente relacionadas con el incidente.
El caso más delicado corresponde a Luis Arturo Ozuna Vázquez, de 53 años, quien permanece hospitalizado en Nogales en estado grave. Según la información proporcionada, el hombre comenzó a presentar un deterioro en su salud el mismo día del accidente, después de caminar cerca del sitio donde ocurrió el derrame.
Ozuna Vázquez cuenta con un diagnóstico médico especializado que reconoce una posible afectación relacionada con la exposición; sin embargo, el alcalde ha cuestionado su inclusión entre las personas afectadas al señalar que anteriormente laboraba en una empresa dedicada al manejo de productos químicos.
Mientras continúan las investigaciones, las autoridades mantienen medidas preventivas para los habitantes del Ejido Cuauhtémoc, donde se distribuye agua embotellada debido a que todavía no se conocen los resultados de los análisis realizados al suelo, agua, flora y fauna de la zona impactada.
Como medida de precaución, el Ayuntamiento también recomendó a la población cercana al lugar del derrame hervir el agua utilizada para actividades domésticas y consumir únicamente agua purificada de botella o garrafón.
El accidente ocurrió el pasado 25 de julio, cuando un tren de Ferromex se descarriló en el municipio de Naco, aproximadamente a 22 kilómetros de la frontera con Arizona, Estados Unidos. El incidente provocó el derrame de alrededor de 70 mil 300 litros de hidrosulfuro de sodio, una sustancia considerada altamente tóxica e inflamable.
La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) informó que el material contaminante alcanzó una superficie aproximada de 5 mil metros cuadrados de un arroyo, por lo que se realizan trabajos para determinar el alcance de la afectación ambiental.
El próximo lunes vence el plazo de 15 días otorgado por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) a Ferromex para presentar la caracterización del sitio afectado y un plan de remediación ambiental.
Por ahora, habitantes de las comunidades cercanas permanecen a la espera de los resultados de los estudios que permitirán conocer el nivel de contaminación y las posibles consecuencias tanto para la población como para el ecosistema de la región.









