México, DF 10 de Diciembre 2013.-Cinco pesos costará un boleto de Metro a partir del próximo viernes. El aumento de dos pesos en la tarifa de este sistema de transporte ha recrudecido las protestas en la Ciudad de México.
Este lunes se suscitó un trifulca entre activistas y granaderos casi frente al Palacio de Bellas Artes.
Luego de realizar una conferencia informativa frente al Hemiciclo Juárez donde se aludió a los primeras acciones de la brigada “Metro Popular” iniciadas este fin de semana, cerca de un centenar de manifestantes comenzó a avanzar sobre la Avenida Juárez.
Lanzando goyas universitarias y consignas de “Metro, Metro, popular” comenzaron a avanzar rumbo a las oficinas del jefe del Gobierno capitalino, Miguel Ángel Mancera. Fue entonces que los organizadores de la protesta fueron encapsulados por varios uniformados.
Los gritos en contra de los integrantes de la policía capitalina se desataron, al igual que los jaloneos. Posteriormente se gestó otro enfrentamiento en las inmediaciones del Eje Central y la calle Hidalgo, donde una chica fue golpeada con una piedra.
Al verse imposibilitados de desplazarse hacia el Zócalo capitalino los manifestantes enfilaron hacia el Monumento a la Revolución.
“Van hacia el Senado”, indicó un policía preventivo apostado a la altura del Museo de la tolerancia. Pero el desconcierto de los granaderos era evidente a simple vista. Se veía a un contingente yendo hacia la Torre del Caballito, mientras que otro que venía de esa dirección se situaba frente a Bellas Artes.
Otro más avanzó por la banqueta a un costado del Palacio, terminó apostándose en la esquina de Eje Central con Tacuba.
“Nos traen de acá para allá”, se escuchó quejarse a un elemento. Frente el Palacio de Minería reinaba la calma, se veía a varios integrantes del cuerpo de logística de Mancera hablando por radios.
Al filo de las 12:20 horas se vio arribar a Mancera en una camioneta seguida de otra fuertemente resguardada por integrantes de su equipo de seguridad.
Por la puerta izquierda de la entrada principal del edificio histórico entró el gobernante, mientras se ajustaba la corbata de su traje. Sin contratiempos arribó a la clausura del foro “La crisis del agua en la Ciudad de México”.
Entre tenso y malhumorado un miembro de su staff comentó: “andan muy nerviosos por las protestas contra el alza del Metro, pero es normal que esto ocurra…”.









