Anarquistas en retirada… 'prenden' Televisa Chapultepec

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Fecha: 2 de Diciembre de 2013 a las 13:56:00

México, D.F 02 de Diciembre 2013.-Los integrantes del llamado “Bloque Negro” marcharon desde el Ángel de la Independencia  hasta el Zócalo capitalino sin hacer una sola pinta o arrojar una piedra, pero una vez que abandonaron la Plaza de la Constitución comenzaron su propia marcha en la que salieron relucir piedras, bombas molotov, cohetones y aerosoles. Durante la marcha para protestar contra el primer año de gobierno del Presidente Enrique Peña Nieto, no hubo violencia generalizada pero sí un grupo de alrededor de 80 jóvenes que enarbolando las banderas del anarquismo, hicieron su propia marcha desde el Centro Histórico hasta Televisa Chapultepec, escenario de una breve batalla con la policía capitalina que los obligó a dispersarse.

Durante su contraataque, policías vestidos de civil detuvieron a 14 personas, incluyendo a Alejandra Natalia Espinoza Rodríguez de la revista electrónica “Somos el Medio”, misma que estaba acreditada por la organización Artículo 19 como medio independiente. Además, los granaderos le robaron su celular a la periodista Tania Molina de La Jornada Online y con sus escudos golpearon a otro grupo de fotógrafos que intentaban obtener una imagen de las primeras capturas. A las 10:30 un contingente de alrededor de 200 jóvenes con el rostro cubierto, llegó hasta el Ángel de la Independencia para sumarse a la marcha convocada por la Unidad Patriótica en contra de la privatización del sector energético, pero maestros de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) y trabajadores del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) les impidieron varios intentos para encabezar esta movilización. A lo largo del trayecto, la presencia policiaca se limitó a proteger instalaciones oficiales como el Senado de la República, grandes hoteles y la calle de Madero, estrategia que dio buenos resultados hasta la llegada de los manifestantes al Zócalo capitalino, ya que no hubo confrontaciones ni encapsulamientos indiscriminados. Ya en la Plaza de la Constitución, ignorados por una multitud que aún escuchaba a Andrés Manuel López Obrador y copados por vendedores, los simpatizantes del Bloque Negro culparon a los medios de no poder actuar libremente y algunos comenzaron a dispersarse, por lo que el grupo se redujo a menos de la mitad.

Tras el desconcierto inicial, los anarquistas finalmente se organizaron para gritar consignas a las puertas de Palacio Nacional, lugar en el que rompieron dos botellas de vidrio para luego mostrar su molestia por el marcaje informativo de los medios de comunicación. “Medios a la verga, medios a la verga”, se convirtió en su grito de batalla mientras amagaban con robar cámaras de video y fotografía, amenaza que no cumplieron al ser superados en número por los medios de comunicación. Antes de retirarse, uno de los anarquistas planteó al colectivo solicitar a López Obrador el uso del templete para exigir la liberación de los presos políticos, pero su propuesta fue desechada por la mayoría de sus compañeros de lucha. El Metro cierra sus puertas al Bloque Negro y le tocan Bombas Molotov A partir de ese momento, se debatieron entre realizar su propia marcha u organizar la retirada, seguidos por observadores de derechos humanos, monitores policiacos y reporteros, por lo que salieron del Zócalo por Pino Suárez y Venustiano Carranza para dirigirse por la calle de Las Cruces hasta las avenidas San Pablo e Izazaga.

 Poco antes de llegar al Metro Pino Suárez, se encontraron con un autobús de la Policía Auxiliar que transportaba raciones de comida, misma que fue atacada con globos de pintura azul y posteriormente con piedras y golpes que reventaron su parabrisas. La embestida concluyó con la huida de la unidad que sólo dos uniformados a bordo. Al llegar a la entrada del Metro Pino Suárez, los anarquistas intentaron ingresar a la estación pero las puertas estaban cerradas, por lo que decidieron seguir hasta la próxima estación: Isabel La Católica. Sin embargo, una vez más encontraron las puertas cerradas, por lo que reaccionaron con enojo y arremetieron contra las rejas metálicas de la puerta de entrada, además de lanzar una bomba molotov al interior de la estación que asustó a los pasajeros del Metro. Mientras avanzaban sin tener un destino definido, los jóvenes inconformes se encontraron con una tienda Seven Eleven en la esquina de Bolívar e Izazaga, misma que fue vandalizada para extraer únicamente botellas de agua que se repartieron entre todos los miembros del contingente.

Posteriormente, los anarquistas llegaron hasta Televisa Chapultepec y comenzaron a atacar sus instalaciones,  provocando finalmente la reacción del Cuerpo de Granaderos. El encuentro entre ambas partes derivó en fugaz enfrentamiento que culminó con la huida de los inconformes por la calle de Enrico Martínez y la zona aledaña a la Plaza de la Ciudadela, en donde intentaron mezclarse con la gente para tratar de evitar su detención. A pesar de que algunos cambiaron hasta de ropa, policías vestidos de civil comenzaron a realizar detenciones de los jóvenes que se encontraban en la plaza, la mayoría de los cuales negaron cualquier tipo de participación en los hechos vandálicos. En contraste, los policías aseguraban que los detenidos portaban cohetones y piedras. “Eso que dicen no es mío, esas no son mis cosas, yo no traía nada”, decían mientras los granaderos trataban de correr a los reporteros “por estorbar a la labor policiaca”.

 En Plaza Tolsá y Enrico Martínez fue detenida la periodista independiente Alejandra Natalia Espinoza Rodríguez, misma que se desvaneció tras ser víctima de abuso de fuerza, según la narración de Marco Flores Juárez. Además, los granaderos que realizaron esta detención le robaron un celular a la reportera Tania Molina de La Jornada Online que grababa el hecho y le impidieron el paso a los observadores de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF) que también pretendían registrar dicho incidente. Al final, de los 14 detenidos al menos 9 fueron liberados, incluyendo a Alejandra Espinoza, ya que sólo fueron acusados de alterar el orden público y realizar pintas en edificios públicos. En tanto, las cinco personas que sí enfrentarán cargos penales son Juan Carlos Villegas González; Karina Nieto Blanquet; Carlos Daniel Gutiérrez, Luis Ángel Hernández y un menor de edad del que las autoridades sospechan que podría tener más de 18 años de edad. Estas personas son acusadas de ataques a la paz pública y portación de objetos aptos para agredir a las autoridades, pero también podrían ser acusadas de daños en propiedad y robo por el saqueo parcial de una tienda de conveniencia. El abogado de la Liga Primero de Diciembre, Jorge Dantón, explicó que de siete menores de edad detenidos, cinco recuperaron su libertad mediante una amonestación por escrito del juez cívico, ya que no se encontró ningún tipo de evidencia en su contra. Además, salió libre la reportera de Alejandra Espinoza de “Somos el medio” al igual que otros tres jóvenes detenidos tras los disturbios del #1DMX, mediante el pago de una fianza. La situación jurídica de las personas restantes estaba por definirse.

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