Redacción/ Noventa Grados
México, D.F.- 20 de agosto 2013.- Mientras que por el frente policías y maestros se enfrentaban con todo en la Cámara de Diputados, los legisladores escapaban a toda velocidad en vehículos de lujo por la puerta trasera, protegidos por una valla de granaderos y de elementos de seguridad privada.
Tras la batalla, 14 policías federales resultaron lesionados pero fueron retenidos y utilizados por los manifestantes como intercambio para liberar a sus compañeros asegurados minutos antes por la misma autoridad.
Durante horas, los maestros controlaron el acceso de las ambulancias hacia la calle de Emiliano Zapata y solo permitieron el ingreso de camilleros, pero ningún elemento logró salir, tampoco las unidades de la Cruz Roja o de otra institución pudieron prestar los servicio médicos.
Cerca de la media noche, la lluvia comenzó a caer, los manifestantes se replegaron y se retiraron en marcha, dejando ver los daños causados al inmueble de San Lázaro.
Casetas abandonadas, cristales rotos, rejas tiradas y autos dañados que pertenecen a los empleados, no a los diputados, fue el saldo de la batalla.









