Redacción/ Noventa Grados
Morelia, Mich.- 09 de agosto 2013.- Las mayores carencias, desigualdades y discriminación se encuentran entre la población indígena mexicana y michoacana. Si se toma en cuenta que de cada diez indígenas sólo dos tienen acceso a un buen nivel de vida, queda en evidencia que el 80 por ciento de la población étnica enfrenta algún grado de pobreza.
Así lo señaló la titular del Consejo Estatal de Población (Coespo), Clara Ochoa Valdés, en la víspera de la celebración del Día Internacional de los Pueblos Indígenas, que se celebra el día de hoy.
Durante la charla que sostuvo con este medio de comunicación, la funcionara planteó la necesidad de que tanto en los planteles educativos como en el seno del hogar se inculque en los menores el respeto a todos los seres humanos, independientemente de su color de piel.
Pese a que la atención a los pueblos indígenas se utiliza a menudo como bandera de la clase política, sobre todo cuando está en busca del poder, pareciera que el progreso no llega a este sector poblacional.
Como prueba de ello, Clara Ochoa Valdés retomó del último censo del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), así como de la Organización de las Naciones Unidas a través de la UNICEF, indicadores poco alentadores sobre las vulnerabilidades que enfrentan las poblaciones indígenas.
Resaltó que con frecuencia, los habitantes de pueblos originarios sufren discriminación por su bajo nivel escolar, en el cual influye una mala alimentación, ausentismo para realizar actividades laborales o en el hogar y la falta de recursos económicos.
Enunció que entre la población indígena de cinco a nueve años de edad, se tiene un registro del doce por ciento que no asiste a la escuela; en el grupo de tres y cuatro años de edad, es de 64 por ciento el índice de pequeños que no acuden al prescolar, y es de un 12.7 por ciento el porcentaje de niños entre diez y catorce años que no asisten a la primaria y secundaria.
Añadió que en este año, la Organización de las Naciones Unidas, a través de la UNICEF, manifestó que la pobreza en México tiene el rostro de un niño indígena, “porque siete de cada diez niños de comunidades indígenas sufren pobreza”.
Ochoa Valdés hizo énfasis en que este sector poblacional enfrenta, además de la discriminación, condiciones de vida deficitarias.
Enunció que en las localidades con población indígena es donde se presentan las mayores ausencias de acceso a servicios, tales como el suministro de agua potable, la energía eléctrica y caminos en buenas condiciones.
Mencionó que de acuerdo con la investigación que efectuó el Coespo entre población jornalera, al limitado y muchas veces lejano acceso a los servicios médicos se puede añadir la falta de confianza que lleva a los comuneros, principalmente mujeres, a recurrir a la medicina tradicional y a las parteras.
En lo que respecta a salud sexual y reproductiva, manifestó que en las poblaciones indígenas es donde se tienen los niveles más bajos en cuanto al uso de métodos anticonceptivos.
Recordó que en Michoacán, el 7.9 por ciento de mujeres rechaza el uso de métodos anticonceptivos, y en este segmento de población está una parte importante de población indígena.
En lo relativo al ámbito laboral, Clara Ochoa subrayó que debido al rezago educativo, las personas de origen indígena reciben ingresos que no coinciden con la carga de trabajo que llegan a tener.
En el caso de las mujeres, subrayó, la situación es peor pues por jornadas laborales similares a las de los hombres perciben salarios inferiores a los que perciben los varones.
Otro punto en el que la funcionaria estatal hizo hincapié fue la pérdida de la lengua originaria, fenómeno derivado, fundamentalmente, de la falta de reconocimiento en cuanto al valor de los pueblos indígenas, mismos que, desde su punto de vista, le aportan identidad al país y al estado.
Externó que de acuerdo con el censo de 2010, en la entidad se tenía un registro de 136 mil 608 personas hablantes de lengua indígena, pero consideró que la cifra debe de ser mayor, pues por vergüenza, no todas las personas responden con veracidad.
Finalmente, apuntó que si se toma en cuenta el 14.6 por ciento de la población mayor de tres años que en el último censo reconoció pertenecer a un grupo étnico, se estima que 567 mil 33 personas se reconocen de origen indígena.









