México, DF 30 de Julio 2013.-Fernando Espino Arévalo, líder sindical del Sistema de Transporte Colectivo (STC) Metro, no es un enemigo nuevo para el gobierno de la Ciudad de México. Andrés Manuel López Obrador, siendo jefe de Gobierno capitalino, solicitó a la Asamblea Legislativa del Distrito Federal a través de la Procuraduría General de Justicia que como diputado fuera desaforado el 3 de septiembre de 2002.
Después de una suspensión del servicio en dos líneas del Metro, llevada a cabo el 8 de agosto del mismo año, el gobierno capitalino intentó demandar al líder sindical penalmente por el delito de ataques a las vías generales de comunicación.
“Se procederá legalmente contra los responsables de la toma de las instalaciones”, señaló López Obrador. A la vez aclaró que no se permitirían chantajes ni se caería en provocaciones. Bernardo Bátiz, quien fungía como procurador de Justicia, dijo que la suspensión del servicio del metro tenía como único objetivo favorecer los intereses de Espino como líder sindical.
Once años después, Espino Arévalo sigue estando a la cabeza del sindicato de trabajadores del Metro en la Ciudad de México y también es diputado local por el Partido Revolucionario Institucional (PRI) tal y como lo era en 2002, cuando intentaron desaforarlo.
Según un reportaje publicado en el diario El Universal, entre familiares y allegados al diputado local del PRI, el Distrito Federal gasta 908 mil 850 pesos mensuales en personas que –a excepción de su hija–, no trabajan para el Metro; se dedican a asuntos exclusivamente dentro del sindicato.
Entre los tres hijos de Espino reciben un total de 92 mil 821 pesos mensuales de la nómina del STC Metro. Además, otros 43 integrantes de la dirigencia sindical, cercanos al funcionario, ocupan plazas de confianza que representan 817 mil 29 pesos al mes.









