Redacción/Noventa Grados
México; 26 de Abril 2013.-Organizaciones y periodistas alistan una marcha para este domingo 28 de abril en el centro de la Ciudad de México para protestar en contra de los casos de asesinato, desaparición y ataques a periodistas y medios de comunicación en el país.
Los comunicadores esperan reunirse en diversas ciudades del país, como el Distrito Federal y Xalapa para exigir a las autoridades que resulvan los casos de ataques a sus compañeros, pero además que haya una efectiva protección a la prensa cuando realiza su trabajo informativo.
Según dijo la organización internacional Freedom House el pasado 19 de abril, en el país se ha contabilizado 36 ataques a la prensa desde el pasado 1 de diciembre, cuando llegó Enrique Peña Nieto a la presidencia de México.
A ellos se le suma el más reciente caso que se dio a conocer esta semana. El reportero gráfico Daniel Alejandro Martínez Bazaldúa, del periódico Vanguardia de Coahuila, apareció sin vida y con muestras de haber sido mutilado junto a otro joven en el centro de Saltillo.
Luego de que la Procuraduría de Coahuila identificara los cuerpos, el procurador Homero Ramos Gloria dijo, a unas pocas horas de ocurrir el crimen, que la investigación había determinado que las víctimas “tenían relación de alguna manera” con el grupo criminal Los Zetas.
La declaración provocó el rechazo del propio periódico y organizaciones internacionales de protección a periodistas quienes repudiaron que las autoridades adelanten juicios que revictimizan a las personas agredidas y sus familiares, además de que exigen justicia clara.
Además, la protesta está enmarcada por el primer aniversario del asesinato de la periodista Regina Martínez, quien hace un año fue hallada muerta en su casa en el estado de Veracruz, una entidad con problemas de agresiones a la prensa que ha visto el aumento de casos desde 2010.
La Comisión Nacional de los Derechos Humanos había contabilizado 82 asesinatos de periodistas entre 2005 y 2012, hecho que alarmó a Naciones Unidas que consideró a México como un país riesgoso para ejercer el periodismo a niveles de otros países en guerra.









