Redacción / Noventa Grados
Morelia, Mich; 6 de diciembre de 2012.- Luego de diversos encontronazos en los que se liaron las organizaciones de transportistas que se pelean la base del hospital IMSS, en Charo, los tres grupos involucrados intentaron buscar solucionar los conflictos mediante el diálogo, pero no han sido capaces de poder razonar y ponerse de acuerdo para repartirse el pastel, mientras unos se refugian en el permiso entregado, otros han acudido artimañas para unirse a ellos y poder apropiarse de su concesión.
En el municipio de Charo, los taxistas de este municipio tienen el único permiso para laborar, sin embargo, ya pactaron con organización de Pasalagua; el grupo contrario amaga con regresar el próximo lunes, luego de considerar que la Cocotra no quiere tomar la situación en sus manos y delega a las organizaciones a “que se arreglen solas”, denunció Carina Tapia.
El pasado jueves por la mañana la carretera que lleva al nuevo hospital del IMSS en el oriente de la capital, cerca del recinto ferial, fue el escenario donde se liaron a golpes y destruyeron unidades de taxi de diversas organizaciones, ello como una muestra de incapacidad de ponerse de acuerdo para operar un sitio que puede dar trabajo a las tres organizaciones que se disputan este sito.
Después de haber destrozado más de 30 taxis, finalmente se acercaron con las autoridades para buscar una solución, pero esta tampoco llegó, las reuniones se terminan cuando rompen nuevamente en desacuerdos y no hay ninguna solución, la Comisión Coordinadora del Transporte (Cocotra) esgrime que ya se entregó un permiso a taxistas de Charo desde la pasada administración, y que quien busque operar el sitio con éstos, tendrá que lograr su simpatía.
Esta ‘simpatía’ a la que refiere Ignacio Colina, quien ha sido entrevistado al respecto, la tenía primero el grupo de Carina Tapia, incluso desde antes que estuviera concluido el nosocomio, sin embargo, por alguna razón salieron en desacuerdo con los taxistas de aquel municipio y se rompió la simpatía. En esa coyuntura el otro grupo de taxistas aprovechó para pactar un acuerdo con los taxistas de Charo, pero dicha simpatía se estableció mediante un documento, firmado y notariado, asegurando que si había un nuevo desacuerdo, Pasalagua se quedaba con el sitio.
Actualmente la Cocotra defiende ese acuerdo, señalando que es el municipio de Charo quien tiene la última palabra, aparentemente, es el único que puede decidir con qué organización aliarse, luego que por sí solos no se dan abasto en el acarreo de pasaje; es por ello que las últimas reuniones no hay nuevos acuerdos, los seguidores de Martínez Pasalagua aluden a que ya hay un acuerdo, y que la gente de Carina Tapia no tienen vela en el entierro.
Permaneciendo así las cosas esta semana, la Cocotra citó a las partes por enésima ocasión para insistir en lo mismo: que se pongan de acuerdo entre ellos. A las últimas reuniones ya no asistió la organización liderada por Carina Tapia, aludiendo a que como fieles agremiados de la Cámara Nacional de Organizaciones Populares (CNOP), asistieron a un congreso nacional que ésta celebró en la ciudad de México, aparentemente por ello no acudieron a la última reunión, donde aparentemente se solucionaría todo.
Con esta falta la sacan fuera de la jugada, aunque momentáneamente, según amagó Carina Tapia, pues desde el encontronazo entre taxistas a esta organización no se le permite acercarse al hospital, y ahora simplemente se le aplica ‘la ley del hielo’, las dos organizaciones restantes, las lideradas por Trinidad Martínez y por los taxistas de Charo, permanecen en el sitio del hospital donde operan con normalidad, sin embargo, Carina Tapia amagó que si en esta semana el director de la Cocotra no le contesta el teléfono, nuevamente el lunes irán con todos los refuerzos necesarios a recuperar el sitio del hospital de Charo.









