Redacción/ Noventa Grados
Morelia, Mich.- 09 de julio 2013.- La vivienda es una de las necesidades más apremiantes de la población, sobre todo de las familias que recién se integran para comenzar a formar un patrimonio. Una de las opciones es acceder a un crédito hipotecario a través de instituciones gubernamentales, como el Instituto Nacional de Fomento a la Vivienda para los Trabajadores, que en este año tiene como meta la entrega de 10 mil 360 financiamientos en la entidad.
Morelia y sus zonas conurbadas con los municipios Tarímbaro y Alvaro Obregón, y hacia las comunidades Los Itzícuaros y Capula, reporta un crecimiento sustancial en desarrollos habitacionales, en los últimos 10 años, convertidos muchos de ellos en zonas dormitorio porque sus moradores vienen hasta el corazón de la ciudad al desempeño de sus actividades laborales y cotidianas.
La lejanía se ha convertido en uno de los factores del abandono de las viviendas nuevas, incluso el desempleo. La delegación Michoacán del Infonavit tiene el registro de 5 mil 800 viviendas abandonadas, rezago que se presenta desde los últimos 7 años.
Julio Guajardo Villanueva, delegado del Infonavit en la entidad, comentó que dentro de la política de vivienda en México, y por consiguiente de la institución, se tienen contemplados atributos que deben considerarse en la vivienda, comunidad y entornos vinculados a la calidad de vida.
El inmueble debe tener el tamaño adecuado, calidad de los materiales y los servicios básicos, pero en lo que corresponde al entorno urbano se contemplan 9 atributos: cercanía con las escuelas, clínicas y comercios, espacios de convivencia, servicios públicos, cercanía con el empleo, cercanía con los familiares, transporte público, vialidades, facilidades peatonales y accesibilidad para personas con discapacidad.
El funcionario federal señaló que otro factor que incide es el incremento en el precio de la tierra, la especulación, por lo que los desarrolladores se van cada vez más lejos. Y en el caso de Morelia, es en la periferia donde se observan los nuevos núcleos poblacionales financiados.
Las personas recurren al crédito con la ilusión de contar con un bien patrimonial, pero a la larga -señaló- le resulta más caro. Tiene que invertir más dinero y tiempo en trasladarse a la escuela para sus hijos y centros de trabajo, lo cual deriva en una problemática: el abandono de las casas.









