Redacción/ Noventa Grados
Morelia, Mich.-14 de Junio 2013.- la LXXII Legislatura aprobó por mayoría un punto de acuerdo por el que se exhorta al Gobierno Federal y al Ayuntamiento de Morelia revisar la obra de la segunda etapa del Libramiento Sur en Morelia.
Sólo se abstuvieron de votar los integrantes de la fracción parlamentaria del PAN y Eduardo Orihuela Tello.
Con lo anterior se pide girar instrucciones al delegado de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), Alejandro Lambretón Narro, para que revise las obras en el tramo ramal Camelinas, pues los diputados señalaron que antes de emprender cualquier proyecto vial, comercial o urbanístico en la zona se debe actuar con estricto apego a la legislación federal, estatal y municipal aplicable en esta materia.
Señalan que la obra proyectada en estas condiciones no cuenta con la información técnica suficiente que pudiera avalar que su realización no represente un elevado riesgo potencial y, por eso mismo, se torna inaceptable por desconocer las condiciones bajo las cuales se proyecta construirla.
La importancia natural de la loma de Santa María, reconocida por numerosos decretos de protección al ambiente, obedece a que constituye la principal fuente de recarga de los mantos freáticos que proveen una importante parte del agua que consumen los habitantes de la ciudad de Morelia, además de que es un sumidero natural de los óxidos de carbono presentes en la atmósfera de esta, se explica en el documento.
Refiere que en Morelia se presentan dos tipos de zonas vulnerables relacionadas con fallas geológicas, las cuales existen anteriores al establecimiento de la zona urbana y, las consideradas potencialmente sísmicas por tener desplazamientos, por lo que el cambio de uso de suelo de la loma de Santa María puede poner en riesgo la vida y patrimonio de cientos de familias cuya afectación se vería acelerada por los deslaves generados por la construcción de la nueva vialidad, segunda etapa del Libramiento Sur de Morelia, tramo ramal Camelinas.
Ante la preocupante situación y las numerosas peticiones de las organizaciones civiles, y de familias colindantes a la loma de Santa María, como son las colonias Ejidal Ocolusen, Floresta Ocolusen, Jardines del Rincón, Fray Antonio de San Miguel y Periodistas, en las que sus viviendas ya presentan afectaciones y, en caso de realizarse la obra, las consecuencias serían peores. Las cuales han insistido a las autoridades que se abstengan de construir avenidas y de autorizar la urbanización en esta zona.









