Tegucigalpa, Honduras, a 26 de julio de 2026.- El expresidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, volvió este domingo a su país para enfrentar un proceso judicial por presunto fraude y lavado de activos, luego de permanecer más de cuatro años fuera del territorio hondureño y casi ocho meses después de recibir un indulto en Estados Unidos que anuló su condena por narcotráfico.
Hernández, de 57 años, aterrizó alrededor de las 8:30 horas en el aeropuerto internacional Palmerola, ubicado al norte de Tegucigalpa, a bordo de un vuelo privado procedente de Miami. A su llegada fue recibido por familiares cercanos, entre ellos su esposa, la ex primera dama Ana García; su madre, Elvira Alvarado, y tres de sus hijos, con quienes protagonizó un emotivo reencuentro tras su extradición a Estados Unidos en abril de 2022.
Tras descender de la aeronave, el exmandatario y sus familiares realizaron una oración a un costado de la pista aérea antes de iniciar los trámites migratorios. Posteriormente abandonó la terminal para trasladarse a una finca cercana, donde participaría en un acto de bienvenida organizado por amigos y simpatizantes.
El exgobernante deberá comparecer ante la justicia hondureña el próximo 3 de agosto, fecha en la que está programada la audiencia inicial por un caso relacionado con presunto lavado de activos y fraude.
Hernández arribó acompañado por algunos colaboradores y militares retirados que declararon a su favor durante el juicio por narcotráfico celebrado en Nueva York, además de su abogado estadounidense, Renato Stabile.
Su retorno también incluye una actividad convocada por su familia en el aeropuerto Toncontín, en Tegucigalpa, donde se prevé un acto simbólico encabezado por su esposa.
La llegada del exmandatario ha generado reacciones encontradas en Honduras. Mientras simpatizantes afirman que enfrentará el proceso para demostrar su inocencia, voces opositoras han cuestionado el indulto otorgado en Estados Unidos y exigen que responda ante los tribunales del país.
Ante el regreso de Hernández, las autoridades desplegaron un operativo de seguridad en los alrededores del aeropuerto y en las principales vías de acceso, donde se concentraron cientos de seguidores, además de representantes de medios nacionales e internacionales.
El expresidente había anunciado a principios de julio su intención de regresar a Honduras, luego de que un juez suspendiera de manera provisional la orden de captura y la alerta roja internacional que pesaban en su contra, tras aceptar una solicitud de presentación voluntaria promovida por su defensa.









