Bogotá, Colombia, a 30 de agosto de 2026.- El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, ofreció este domingo disculpas públicas luego de que un juez determinara que durante su ceremonia de investidura vulneró el principio de laicidad establecido en la Constitución del país.
El mandatario cumplió así con la orden judicial emitida el pasado miércoles, relacionada con el acto celebrado tres semanas atrás, en el que se incorporaron elementos de carácter religioso pese a que Colombia se reconoce constitucionalmente como un Estado laico.
Durante aquella ceremonia participaron un rabino, un sacerdote católico y un pastor evangélico, mientras se realizaron cánticos, oraciones y una "invocación y alabanza". El evento también incluyó referencias a Israel y se desarrolló frente a un altar dedicado a la Virgen de Fátima.
Al cumplir con la resolución, De la Espriella defendió su derecho a practicar y expresar públicamente sus creencias religiosas, aunque reconoció que el desarrollo del acto pudo generar incomodidad u ofender a algunas personas.
"Así como la Constitución ampara mi derecho a profesar libremente la mía (su religión) y a hacerlo de manera pública y privada, si este acto pudo generar incomodidad o si ofendió a alguna persona, en mi condición de jefe de Estado ofrezco excusas por ello", manifestó.
El fallo judicial estableció que las disculpas debían emitirse debido a que el mandatario habría transgredido la neutralidad religiosa que debe mantener el Estado colombiano.
La relación del presidente con la religión se hizo más visible durante su campaña electoral. Aunque anteriormente se había declarado ateo, posteriormente afirmó haber atravesado una "transformación espiritual" que lo acercó a Dios. Durante su candidatura recibió respaldo de diferentes comunidades religiosas y actualmente algunos integrantes de su gobierno están vinculados con sectores evangélicos.









