Ciudad del Vaticano, 9 de agosto de 2026.- El papa León XIV lanzó este domingo un nuevo y urgente llamado para frenar la violencia entre Rusia y Ucrania, luego del aumento de los ataques y del creciente número de víctimas entre la población civil, incluidos niños.
Tras el rezo del Ángelus en la Plaza de San Pedro, el pontífice manifestó su preocupación por la situación que se vive en ambos países y lamentó que los episodios violentos continúen multiplicándose, dejando nuevas víctimas inocentes.
León XIV pidió detener los ataques contra objetivos civiles y solicitó que las partes involucradas rompan la espiral de violencia para dar paso a la diplomacia y a los esfuerzos encaminados a construir una paz duradera.
El jefe de la Iglesia católica también expresó su cercanía con las familias que han perdido a sus seres queridos a causa del conflicto y con todas las personas afectadas por los ataques.
El llamado ocurre en medio de una nueva escalada de violencia en la guerra, un conflicto que ha provocado graves consecuencias humanitarias y mantiene en riesgo a millones de personas en Ucrania y Rusia.
No es la primera vez que León XIV se pronuncia sobre la guerra. En meses anteriores, el pontífice ya había solicitado un cese inmediato de las hostilidades y había insistido en la necesidad de fortalecer el diálogo entre las partes para encontrar una salida política al conflicto.
En su mensaje de este domingo, volvió a colocar la protección de la población civil como una prioridad y exhortó a la comunidad internacional a respaldar las iniciativas que permitan detener la violencia.
El Papa advirtió, en esencia, que mientras continúen los ataques, las familias y los sectores más vulnerables seguirán pagando el mayor costo de la guerra, por lo que insistió en sustituir las armas por el diálogo y abrir un camino real hacia la paz.









