Quito, Ecuador, a 13 de septiembre de 2026.– La presencia de aeronaves estadounidenses en una instalación militar ecuatoriana provocó cuestionamientos dentro de las Fuerzas Armadas, luego de que el presidente Daniel Noboa removiera al comandante de la Fuerza Aérea, Mauricio Salazar Machuca, quien había solicitado precisiones legales sobre las actividades de cooperación con Washington.
La destitución ocurrió después de que se difundiera una comunicación reservada enviada por Salazar el pasado 8 de septiembre al jefe del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, Henry Santiago Delgado Salvador. En el documento, el general pidió establecer directrices para las operaciones de apoyo que Estados Unidos prevé realizar en la Base Aérea Taura, ubicada en la provincia del Guayas.
De acuerdo con la información difundida, la Fuerza Aérea de Estados Unidos contempla efectuar vuelos temporales de apoyo, lo que implicaría adecuaciones y el uso directo de infraestructura de la base ecuatoriana. Ante esta situación, el entonces comandante solicitó definir los mecanismos jurídicos y administrativos necesarios para regular dichas actividades.
Salazar también hizo referencia al artículo 5 de la Constitución de Ecuador, el cual establece que el país es un territorio de paz y prohíbe la instalación de bases militares extranjeras o la cesión de instalaciones militares nacionales a fuerzas armadas de otros países.
En su escrito, el militar planteó que cualquier colaboración con Estados Unidos debía realizarse bajo condiciones que garantizaran que la presencia temporal de aeronaves no se convirtiera en el establecimiento de una base militar extranjera. Asimismo, subrayó que la Fuerza Aérea ecuatoriana debía conservar el control operativo y administrativo de la Base Taura.
Tras la salida de Salazar Machuca, el presidente Daniel Noboa designó al brigadier general Mauro Bedoya Avilés como nuevo comandante de la Fuerza Aérea. El relevo se produjo en medio del fortalecimiento de la cooperación de seguridad entre Ecuador y Estados Unidos, impulsada por ambos gobiernos para combatir al crimen organizado y el narcotráfico.









