Teherán, Irán, a 10 de junio de 2026.- La confrontación entre Irán y Estados Unidos alcanzó un nuevo nivel de tensión este miércoles luego de que autoridades militares iraníes ordenaran el cierre total del estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el comercio energético mundial.
La medida fue anunciada como respuesta a los recientes ataques lanzados por fuerzas estadounidenses contra objetivos ubicados en territorio iraní.
De acuerdo con un comunicado emitido por el cuartel general Khatam al Anbiya y difundido por medios oficiales iraníes, la prohibición de tránsito aplica de manera inmediata para toda clase de embarcaciones, incluidos petroleros y barcos mercantes. El alto mando militar advirtió que cualquier nave que intente atravesar el paso marítimo será considerada un objetivo y podría ser atacada.
Las autoridades iraníes justificaron la decisión al señalar que la región enfrenta una situación de extrema inestabilidad derivada de las operaciones militares estadounidenses. En el mismo mensaje acusaron a Washington de mantener acciones agresivas contra diversas zonas del sur de Irán, particularmente en la provincia de Hormozgan.
Mientras tanto, medios iraníes reportaron enfrentamientos navales en las aguas del estrecho de Ormuz, donde se habrían registrado intercambios de disparos entre unidades de la Guardia Revolucionaria Islámica y fuerzas estadounidenses. Según la agencia Mehr, Estados Unidos habría ejecutado ataques contra al menos siete puntos costeros iraníes.
En medio de estos acontecimientos, Irán informó que sus fuerzas atacaron dos embarcaciones que, según su versión, incumplieron las restricciones impuestas tras el cierre del estrecho y pretendían continuar su trayecto por la zona.
Los reportes también señalan incidentes en localidades estratégicas como Bandar Abbas, Sirik, Qeshm y la isla de Hengam, donde fueron activados sistemas de defensa aérea y se escucharon explosiones durante las últimas horas.
Por su parte, el Comando Central de Estados Unidos (Centcom) confirmó el inicio de nuevas operaciones militares que calificó como acciones de “autodefensa”, argumentando que responden a una serie de agresiones persistentes atribuidas al gobierno iraní.
El cierre del estrecho de Ormuz genera preocupación internacional debido a que por esta vía circula una parte significativa del suministro mundial de petróleo y gas, por lo que cualquier interrupción podría tener repercusiones en los mercados energéticos y en el comercio global.









