Washington, Estados Unidos, a 10 de junio de 2026.- El gobierno estadounidense confirmó una nueva serie de operaciones militares dirigidas contra instalaciones y capacidades estratégicas iraníes, en medio del creciente conflicto que involucra a ambas naciones en la región del Golfo Pérsico.
A través de un comunicado, el Comando Central de Estados Unidos (Centcom) informó que las acciones fueron ejecutadas por instrucción del comandante en jefe y estuvieron enfocadas en distintos objetivos relacionados con vigilancia militar, redes de comunicación y sistemas de defensa aérea ubicados en territorio iraní.
De acuerdo con la versión oficial, en los ataques participaron elementos del Cuerpo de Marines, así como unidades de la Fuerza Aérea y la Marina, que utilizaron armamento de precisión para llevar a cabo las operaciones.
Las autoridades estadounidenses argumentaron que los blancos seleccionados representaban riesgos potenciales para sus fuerzas desplegadas en la zona y para el tránsito de embarcaciones comerciales que navegan por rutas marítimas estratégicas de la región.
Washington sostuvo además que la ofensiva fue realizada bajo el argumento de defensa propia, al señalar que responde a lo que calificó como acciones hostiles persistentes por parte de Irán. Asimismo, advirtió que sus fuerzas permanecen preparadas para emprender nuevas operaciones en caso de considerarlo necesario.
El anuncio se produce pocas horas después de que Irán informara el cierre del estrecho de Ormuz, una de las vías marítimas más importantes para el comercio mundial de petróleo, además de reportar enfrentamientos con fuerzas estadounidenses y ataques en diversas zonas costeras del sur de su territorio.
La nueva escalada militar aumenta la incertidumbre sobre la estabilidad en Medio Oriente y mantiene en alerta a la comunidad internacional ante el riesgo de una ampliación del conflicto.









