Bogotá, Colombia, a 6 de agosto de 2026.- Colombia vivirá este viernes un cambio de gobierno con la toma de posesión de Abelardo De la Espriella como presidente para el periodo 2026-2030, en una ceremonia que romperá con una de las tradiciones más arraigadas del país al realizarse fuera de Bogotá.
Por primera vez en más de un siglo, la investidura presidencial no tendrá como escenario el Capitolio Nacional, sede del Congreso colombiano, sino que se llevará a cabo en la ciudad de Cali, en el departamento del Valle del Cauca, donde el nuevo mandatario rendirá protesta en un recinto utilizado habitualmente para espectáculos.
La comisión organizadora informó que al acto asistirán ocho presidentes, dos jefes de Estado y dos vicepresidentes, con una presencia mayoritaria de líderes identificados con la derecha y la ultraderecha de América Latina.
Entre los invitados confirmados se encuentran el rey Felipe VI de España; los presidentes Javier Milei, de Argentina; José Antonio Kast, de Chile; Santiago Peña, de Paraguay; Daniel Noboa, de Ecuador; José Raúl Mulino, de Panamá; Laura Fernández, de Costa Rica; Asnary Asfura, de Honduras; Luis Abinader, de República Dominicana, así como el primer ministro de Curazao, Gilmar Pisas. También acudirán los vicepresidentes de El Salvador y Guatemala.
Hasta el momento, el equipo de De la Espriella no ha confirmado si Venezuela enviará representación oficial, un tema que cobra relevancia debido a la extensa frontera de 2 mil 220 kilómetros que comparten ambos países. Por su parte, Brasil estará representado por su canciller.
Estados Unidos anunció el envío de una delegación de perfil discreto integrada por nueve funcionarios designados por la Casa Blanca. Entre ellos destaca Todd Blanche, actual fiscal general interino y exabogado del presidente Donald Trump.
Durante la ceremonia, De la Espriella rendirá protesta ante el Congreso de la República. El acto contará con el respaldo de los partidos de derecha que integrarán la coalición de gobierno, mientras que el Pacto Histórico, principal fuerza política de izquierda y bancada mayoritaria en el Legislativo, anunció que no asistirá a la investidura.









