Chaleco de prensa
José Maldonado / Noventa Grados
El Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ), atraves de Robert Mahoney subdirector, denuncio que los gobiernos usan las mismas tecnologías que periodistas, para censurar
y perseguir a los trabajadores de medios de comunicación, además, señala que al menos 46 periodistas fueron asesinados en 2011 en todo el mundo, esto al presentar el informe anual por dicha organización, esto en el Cairo, resaltando un aumento de la censura gubernamental y las amenazas a los periodistas mediante las nuevas tecnologías.
Así mismo, hace mención que este año aumento 2 asesinatos mas que en el 2010, ya que fueron 44, aumentando a 46 en todo el mundo en el 2011, sin descartar que pudiera aumentar el numero, ya que se esta investigando la muerte de 35 periodistas mas, que al parecer sus decesos tienen relación con su labor periodística.
Robert Mahoney subdirector del CPJ, destacó que el país de mayor riesgo para el desempeño de la labor periodística sigue siendo Pakistán por segundo año consecutivo, al registrarse siete asesinatos.
Al mismo tiempo informo que la organización identificó a 179 escritores, editores y fotoperiodistas encarcelados hasta el 1 de diciembre de 2011, en el mundo, aumentando un 34 % respecto al 2010.
Destacando que Irán tiene el récord en detenciones de informantes, con 42 periodistas presos, debido a la campaña de intimidación contra la prensa que comenzó hace más de dos años.
Robert Mahoney, refiriéndose al control gubernamental de las tecnologías, puso de ejemplo los cortes de internet y de telefonía móvil, durante la revolución que obligó a renunciar al presidente egipcio Hosni Mubarak en febrero de 2011, el gobierno de siria ha reclutado técnicos para utilizar correos o virus para espiar y perseguir a los informadores, así como para atacar sitios electrónicos y controlar la difusión de todo tipo de datos.
Subrayo que las amenazas a los periodistas también pueden llegar a través de llamadas telefónicas o correos electrónicos, o de forma “más gráfica”, introduciendo una bala en un sobre.
Al referirse a América Latina, dijo que el narcotráfico y el crimen organizado también han empeorado la situación de los periodistas en México o Brasil, al tiempo que crecen las presiones gubernamentales por el control de la información.
Las luchas entre los gobiernos y los grupos de comunicación privados siguen patentes en países como Venezuela, Ecuador o Nicaragua, todos ellos con una fuerte polarización política y con fuertes inversiones estatales en todo tipo de medios.
Finalizo diciendo que “Nunca ha sido fácil ser periodista”, quien subrayó que actualmente las nuevas tecnologías son una ventaja para los periodistas, capaces de difundir lo que ocurre en tiempo real, y al mismo tiempo un inconveniente, cuando pasan a las manos de los gobiernos, deseosos de que impere el silencio informativo.









