Ginebra, Suiza, 25 de octubre de 2013.- Un creciente número de personas son explotadas y reclutadas con el fin de extraerles órganos para trasplantes ya sea en sus propios países o en el exterior, alertó este viernes la relatora especial de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) sobre trata de personas, Joy Ngozi Ezeilo.
Bajo tal esquema, indicó que la raíz de este fenómeno es una escasez aguda de órganos a nivel mundial y un desequilibrio entre la creciente demanda y los límites estrictos que existen para los órganos disponibles.
En su informe anual a la Asamblea General de la ONU, la experta destacó asimismo que la información disponible sobre tráfico de personas para ese propósito es incompleta y no se puede verificar dada la naturaleza clandestina de la extracción de órganos y la falta de incentivos para denunciarla.
Agregó que los receptores son generalmente personas pudientes, mientras que las víctimas son pobres, desempleadas y con bajos niveles de educación.
Ngozi Ezeilo instó a los Estados a prohibir de manera absoluta la remoción de órganos de prisioneros y urgió al personal médico a notificar los casos que pudieran insertarse en el delito de trata.









