Estados Unidos 27 de Septiembre 2013.-Una investigación reveló que empleados de la agencia estadounidense NSA (National Security Agency) aprovecharon las herramientas de vigilancia de las que disponían en su trabajo para espiar a sus novias.
El inspector general de la NSA, general George Ellard, identifica 12 usos malintencionados de las herramientas de monitoreo de las comunicaciones por parte de empleados.
Primero, el líder de la Comisión Jurídica del Senado, el republicano Charles Grassley, solicitó a Ellard que informara sobre el abuso “intencional y deliberado” de la agencia de vigilancia a medida que las preocupaciones públicas aumentan sobre el alcance de los programas de espionaje del Gobierno.
La ley prohíbe a la NSA vigilar las comunicaciones de los estadounidenses o de los extranjeros radicados legalmente en el país, excepto en el caso de legítima sospecha de vínculos con actividades terroristas; de hecho, la normativa prohíbe también la vigilancia de las comunicaciones con fines personales.
Entre la vigilancia de los empleados se encontró que en 2004 una funcionaria de la NSA enviada al extranjero vigilara el celular de su marido porque sospechaba que tenía una aventura, señala la inspección general de la NSA; la empleada ya renunció.
Otro caso: una funcionaria extranjera del gobierno estadounidense contó que sospechaba que su novio, quien trabajaba para la NSA, vigilaba sus llamadas telefónicas. La investigación mostró que el novio en cuestión había escuchado, entre 1998 y 2003, las conversaciones en nueve teléfonos diferentes; el también ya no trabaja en la agencia.
Otro empleado había monitoreado las comunicaciones de tres mujeres entre 2001 y 2003, según la inspección general de la NSA, que no especifica si se trataba de sus parejas.
En 2003, un funcionario había vigilado las comunicaciones telefónicas de su novia extranjera para determinar si estaba involucrada con funcionarios de gobiernos extranjeros u otras actividades que podrían causarle problemas a él.
Un miembro de la agencia llegó incluso a realizar investigaciones, en su primer día de trabajo, sobre seis correos electrónicos de una ex novia.









