Redacción/ Noventa Grados
El Cairo, Egipto.- 03 de julio 2013.- Decenas de miles de manifestantes que exigen la renuncia del presidente, Mohamed Mursi, están concentrados en la plaza Tahrir de El Cairo, así como militares en la televisora estatal, cuando ya ha expirado el ultimátum lanzado por las Fuerzas Armadas contra el jefe de estado islamista.
"¡Lárgate!", gritaban los manifestantes dirigiéndose a Mursi, que en la víspera pronunció un discurso rechazando el ultimátum de las Fuerzas Armadas y diciendo que no iba a renunciar.
"El discurso nos ha alentado a pedir aún más fuerte su partida", dijo Maher, un manifestante de 55 años, en diálogo con la AFP.
"Nos quedaremos en la plaza Tahrir hasta que se vaya y será hoy si Dios quiere", agregó.
La mayoría de los manifestantes llevaban carteles que dicen "¡Mursi, lárgate!" y otro cartel pedía "Agua, electricidad, carburante".
Una joven manifestante con velo, Ruaya, 19 años, rechazó el discurso de Mursi, en el que hizo valer la "legitimidad" obtenida en la primera elección democrática de la historia del país.
"Repitió al menos mil veces la palabra legitimidad como si nosotros no existiéramos. La legitimidad depende del pueblo que hoy manifiesta en todos lados contra él", dijo Ruaya.
"Hoy las Fuerzas Armadas son la única institución que nos protege", dijo Abir, una manifestante de 40 años, mientras a su alrededor el gentío gritaba "ejército y pueblo unidos".
También se registraban manifestaciones anti Mursi en otras ciudades egipcias, como Alejandría (norte) y Port Said, en el Canal de Suez.
Desde el inicio de las manifestaciones el domingo, se registraron en la plaza Tahrir y sus alrededores una centena de agresiones sexuales, informó el miércoles la organización Human Rights Watch (HRW).
Miembros de la televisora estatal de Egipto informaron que había militares presentes en la sala de redacción de la influyente emisora, supervisando su transmisión poco antes de que venza el ultimátum que el ejército dio al presidente islamista Mohamed Morsi.
Los empleados dijeron que oficiales del departamento de información del ejército estaban revisando la transmisión miércoles, pero sin interferir.
Los militares también reforzaron la presencia de tropas al interior del edificio, dijo el personal, a pesar de que no se les podía ver desde fuera.
El ejército parecía estar endureciendo su control de las principales instituciones del país antes de que venza el ultimátum que dio al presidente.









