Washington, Estados Unidos, jun. 6, 2013.- Durante años los norteamericanos han sospechado del espionaje de "Big Bother". Este jueves, documentos difundidos con un extenso reporte del diario británico The Guardian les dieron la oportunidad de confirmarlo.
Al amparo de una orden ultra-secreta expedida por el juez Roger Vinson el 15 de abril de este año, de la Corte Federal de Inteligencia en el Extranjero (FISA), la Agencia Nacional de Seguridad, FBI y otros órganos de inteligencia, se recolecta y analiza información personal de todos los usuarios de Verizon, una de las empresas de telefonía celular más grandes de Estados Unidos, según documentos y revelaciones del periódico británico The Guardian.
La orden concede al FBI, NSA y otras agencias autoridad ilimitada para obtener todo tipo de información por tres meses, que concluyen el 19 de julio e incluye el número del que se marca y al que se marca, fecha y hora de la llamada, duración, ubicación de los teléfonos y otros factores de identificación. Supuestamente el contenido de la llamada no es grabado.
La orden prohíbe además a Verizon "discutir en público la existencia del requerimiento del FBI o el documento que ampara el espionaje".
La información personal ilimitada que se entrega a la Agencia Nacional de Seguridad es extremadamente poco usual, ya que la Corte Federal (FISA) generalmente emitía este tipo de órdenes hacia sospechosos y objetivos específicos sospechosos de tener alguna conexión con grupos terroristas.









