Redacción / Noventa Grados
Morelia, Mich; 11 de diciembre de 2012.- Oscar Maisterra Martínez, ex presidente de la Comisión Estatal de Acceso a la Información Pública del Estado declaró que los cargos al interior del Instituto para la Transparencia y el Acceso a la Información Pública del Estado se han convertido en monedas de cambio apetecibles para los políticos en turno, quienes los utilizan para pagar sus obligaciones políticas o personales.
Maisterra Martínez en una entrevistado a propósito del proceso de selección que se realiza en el Congreso local para definir a un nuevo consejero del ITAIMICH consideró que el hecho de que los diputados admitan abiertamente que han optado por la repartición de espacios y que ahora le “toca mano” al PRD como antes le tocó al PAN y al PRI; es enviar un mensaje fatal y ambiguo a la sociedad sobre su concepción del papel del Instituto.
“Los diputados dan un mensaje que cuestiona la autonomía del organismo, en donde a pesar de contar con un procedimiento que ellos mismos establecieron y dieron a conocer a la sociedad, optan por dejarlo del lado y repartirse los espacios, esto atenta contra la transparencia y el espíritu con el que fue creado el organismo”.
Señala Maisterra Martínez, que los legisladores deberían tomar en cuenta diferentes características para definir a los consejeros, no sólo su conocimiento jurídico, “hay cualidades que se necesitan y que no son las estrictamente formales, sino que tienen que ver con el compromiso de los aspirantes, su visión de Estado, su concepción de cómo puede evolucionar nuestra sociedad bajo la premisa del derecho a la expresión y la información.
“Debe tomarse encuentra el compromiso de los aspirantes de luchar por un estado transparente, no sólo con cumplir con las metas y objetivos programados, porque el fondo no está ahí, está en una visión de fondo de lo que es la transparencia”.
Apuntó que existe una ficción sobre lo que es el papel del Instituto, porque se piensa que su labor queda en las evaluaciones que realiza sobre la difusión de los sujetos obligados en sus portales de internet, “no, aquí el tema de fondo es la transparencia, ¿de qué nos sirve una calificación de más de un 90 por ciento al gobierno del estado cuando no es capaz de decirnos a cuánto asciende el monto de la deuda pública?, ¿de qué nos sirve cuando desde el instituto se promueven reservas de información que incluso van contra la ley?, aquí lo que se requiere es gente comprometida con la democracia y la participación ciudadana”.
La situación en la que actualmente se encuentra el Instituto, a ojos de Maisterra Martínez, hace pensar que en ocasiones éste ha servido para avalar la acción de gobierno, “por eso la importancia de a quién se designe, porque el organismo es un instrumento muy valioso para la sociedad que no debe seguir siendo rehén de los intereses particulares de los políticos en turno”.
Maisterra Martínez apuntó que un aspecto fundamental en el trabajo del organismo es la educación, factor que se ha dejado de lado a pesar de que la Ley ahora es muy específica al respecto.
“Por eso el perfil no es solamente el jurídico, sino que se tiene que valorar un compromiso real con que exista un estado transparente, el problema es que se vuelven espacios que se usan para pagar obligaciones políticas y personales, además son espacios apetecibles por el dinero, es decir se desvirtúa el origen, porque esos son los espacios que debieran ocupar los ciudadanos, no para los políticos que los ven como monedas de cambio apetecibles”.
De acuerdo con Maisterra Martínez es claro que la participación ciudadana es muy difícil que se dé sin la información que necesita para ejercerla, “una sociedad informada puede ser más participante, menos propicia a la manipulación de las tecnologías modernas que le llevan a tomar decisiones no fundamentadas”. Apunta que organismos como el ITAIMICH deben ser extremadamente celosos de su autonomía, de la independencia de las autoridades gubernamentales, ya que esa es su razón de ser.









