Redacción / Noventa Grados
Morelia, Mich; 07 de octubre de 2012.- El diputado Eleazar Aparicio Tercero y el presidente municipal de Turicato, Salvador Barrera Medrano, reconocieron que aunque el conflicto en la Nueva Jerusalén está en aparente calma, no existe nada que garantice que no se vuelan a enfrentar los grupos opositores en La Ermita.
En un comunicado de prensa, coincidieron en que se debe garantizar los espacios educativos para que todos los menores puedan acudir sin problema a recibir clases,. Destacaron que el problema de fondo es religioso, político y otras cuestiones.
Aparicio Tercero, señaló que se analiza la posibilidad de construir aulas definitivas en la Nueva Jerusalén, con la finalidad de que sean aprovechadas por los habitantes tanto del grupo denominado disidente como los religiosos, debido a que las aulas móviles quedan lejos para un gran número de alumnos.
Agregó que las unidades construidas provisionalmente por el gobierno del estado, son insuficientes para atender la demanda de los estudiantes de aquella localidad, ante la falta de espacios.
Una de las propuestas, dijo el legislador, es edificar aulas definitivas en un área que permita el ingreso de menores provenientes de ambos grupos, ya que la comunidad está divida también territorialmente tras los conflictos que se vivieron en la zona.
El también presidente de la comisión de Asuntos Indígenas e integrante de la Comisión de Educación en la LXXII Legislatura de Michoacán, visitó el municipio de Turicato, donde tuvo reuniones con padres de familia y con el edil, para conocer de la situación que se vive en la comunidad.
Ahí conoció de las preocupaciones de los padres familia que acudieron a la cabecera municipal, mismos que manifestaron su inquietud por la lejanía de escuelas que están en las localidades aledañas y dónde difícilmente podrían acudir los menores, por los riesgos que implica.
Incluso hay un área donde un grupo de padres de familia ha propuesto la compra de un terreno, pero está sobrevaluado lo que dificulta la adquisición del mismo.
En tanto, el grupo laico mantiene su postura a favor de que las aulas se instalen en el mismo lugar, pero el problema principal es que muchos niños siguen sin asistir a las escuelas.
El legislador no descartó acudir a la comunidad a fin de actuar como intermediario, ya que actualmente no existen condiciones para reconstruir la institución educativa en el lugar donde se encontraban.
Si bien, señaló la situación se encuentra en aparente calma, el asunto no ha sido solucionado de fondo, lo que podría desatar inestabilidad y un conflicto mayor que derivaría en hechos violentos.
A su vez, el presidente municipal de Turicato, Salvador Barrera Medrano mencionó que si las dos partes accedan a compartir la institución educativa, es algo que se podría solucionar; sin embargo, dijo que el problema de fondo no es ese, es el religioso y “otros”, por lo que consideró que las aulas no garantizan que pueda darse la convivencia armónica en la comunidad y en consecuencia no existan enfrentamientos.









