Redacción / Noventa Grados
Morelia, Mich; 6 de septiembre de 2012.- Fueron cerca de 600 maestros democráticos los que participaron en la caravana “Por una educación laica”, a la que convocó la Sección XVIII del SNTE-CNTE,
para manifestar apoyo a los padres de familia que exigen educación laica para sus hijos en la Nueva Jerusalén, por lo que se espera que el próximo lunes se inicie el ciclo escolar en casas particulares.
Fue cerca de las 12:20 horas de este jueves, 06 de septiembre, cuando más de 100 autos particulares y dos autobuses arribaron a las afueras de la Nueva Jerusalén, en donde fueron recibidos con aplausos por padres de familia, maestros y alumnos de la Ermita, quienes con agua y tamales agradecieron el apoyo que los maestros democráticos han dado a la lucha que enfrentan desde hace varios años con los fanáticos religiosos, que privan a sus hijos del derecho constitucional a una educación laica, gratuita y obligatoria.
Durante el mitin realizado frente a la puerta de la comunidad, Armando Munguía, director de la Escuela Primaria “Vicente Guerrero”, destruida el pasado 7 de julio, lamentó que el Gobierno del Estado no haga valer la ley en la comunidad, pues “es su obligación garantizar el cumplimiento de los derechos de los ciudadanos y la libertad de tránsito, cosas que aquí no existen, las familias no pueden acceder ni a su propio hogar por el capricho de un grupo, con total indiferencia del gobierno”.
Al respecto, Fortunato Herrera, denunció públicamente que desde que se destruyeron las escuelas en la comunidad los fanáticos le han privado el paso a su casa, “tengo que pasar por donde están ellos para llegar a mi casa, tengo a mi esposa enferma y la tuve que mandar a vivir a casa de su mamá porque no nos dejan pasar, solo pedimos al gobierno que haga justicia y construya las escuelas que nuestros hijos merecen”.
Por su parte, los padres de familia manifestaron su preocupación por el desarrollo educativo de sus hijos, “nosotros no sabemos ni leer ni escribir porque aquí nunca hubo educación, sólo queremos que nuestros hijos tengan acceso a una vida mejor, que tengan una profesión y que no se queden solo en el campo, porque no deja dinero, mis hijos mayores me reclaman que no les haya dado educación, y no es posible que estas personas les nieguen un mejor futuro a nuestros niños”, señaló un padre de familia originario de la Ermita.
Durante su participación, el Secretario General de la Sección XVIII, Jorge Cázares Torres, señaló que “estamos aquí por nuestros compañeros maestros que demandan respaldo de nuestro sindicato, respetamos el derecho de credo pero también pedimos respeto a la educación laica, que es un derecho que se debe de hacer valer para todos los mexicanos”, además, lamentó las declaraciones hechas por autoridades estatales sobre que es un tema que no compete al magisterio, pues “somos una organización que siempre ha estado del lado del pueblo, siempre defendiendo los derechos populares, y en este caso, donde un derecho esencial es violentado no puede ser la excepción”.
Algunos docentes, que también hicieron uso de la palabra, consideraron que es “absurdo que el Gobierno pida a la población que exige sus derechos que salgan de la comunidad a la que han pertenecido de por vida, es ilegal y no pasa en ningún otro lugar del país, es increíble que un gobierno priorice los intereses de un grupo a los derechos de toda la población”.
Como parte de la muestra de apoyo, los docentes democráticos entregaron algunas despensas y víveres a los llamados laicos, y se despidieron agradeciendo el recibimiento dado por los padres de familia, “hemos escuchado las denuncias de los pobladores que buscan educación laica para sus hijos, muchas tienen que ver con la privación del derecho al libre tránsito, otras con hostigamiento por no creer en los videntes, pero todo apunta a que el lunes se iniciará el ciclo escolar en casas particulares, esperamos que el gobierno garantice seguridad para que así sea, nosotros estaremos al pendiente y si podemos colaborar con otras acciones lo haremos”, concluyó el líder magisterial.









