Morelia, Mich., a 21 de abril del 2014.- La Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH) es la única en el país que cuenta con una planta híbrida geotérmica solar piloto experimental como patrimonio universitario, así lo expresó el Jefe de la División de Estudios de Posgrado de la Facultad de Ingeniería Mecánica, Carlos Rubio Maya.
Actualmente, dijo, en Michoacán predomina la mediana y baja entalpía (temperatura del recurso geotérmico) por lo que no es utilizada a pesar del gran potencial que se tiene, toda vez que la CFE sólo explota los recursos con alta entalpía.
“Existen tecnologías que necesitan agua caliente, alrededor de los 150°C, para operar y nos dimos cuenta que en el estado se encuentra en el orden de los 130°C; lo que buscamos fue una alternativa para aumentar al menos 20 grados la temperatura y nos percatamos que el recurso solar es importante en Michoacán, por lo que determinamos que los concentradores solares de canal parabólico son muy adecuados para lograrlo porque permiten lograr incrementar la temperatura”.
Posteriormente y ya con la planta, se iniciaron una serie de adecuaciones para habilitarla y en conjunto que con la empresa michoacana “Prados Camelinas" se elaboró un proyecto para desarrollar tecnología, el cual fue presentado y aprobado por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACyT) con un monto de 12 millones de pesos.
El 60 por ciento de este recurso fue otorgado a la UMSNH para apoyar a los investigadores en la rehabilitación de la planta, su traslado a Zimirao y el diseño y compra del campo de colectores solares.
Actualmente se necesita poner en operación la planta, por lo que se espera que en el transcurso de los meses de junio y julio se puedan probar los equipos y sus arranques.
Para darle continuidad al proyecto, Carlos Rubio afirmó que se sometió a una segunda fase, logrando acceder a un monto similar para comparar dos tecnologías de colector solar.
Esta planta tiene una potencia de 300 kilowatts, suficiente para cubrir los requerimientos de al menos 150 viviendas de 5 personas en promedio; lo que representa que se podría brindar la energía necesaria para toda la comunidad de Zimirao. Actualmente el kilowatt es cotizado en mil 800 dólares, por lo que 300 kilowatts estarían representando 540 mil dólares o 7 millones de pesos.
“Este tipo de tecnologías no se utilizan ampliamente porque el costo de inversión es alto comparado con el uso de tecnologías convencionales; lo que va a reducir el costo es precisamente que poco a poco haya interés de más empresarios para desarrollar más plantas y ofertar al usuario la electricidad generada a un costo que sea competitivo con las tarifas de CFE; actualmente nos encontramos valorando esta parte en un estudio económico”.
La generación eléctrica beneficiará tanto a la Casa de Hidalgo como a la empresa asociada, toda vez que de los beneficios económicos que gane la Universidad se estarán obteniendo recursos para el mantenimiento de la unidad, los trabajos que se requieran y contratación de personal, con el fin de que la planta pueda ser económicamente autosustentable.
Finalmente, el jefe de la División de Estudios de Posgrado, aseveró que esta primera experiencia con una empresa particular fue detonante para entablar pláticas y plantear un proyecto con Grupo CITELIS, para integrar una planta de generación que sería más eficiente que las convencionales utilizando energías renovables, mismo que resultó apoyado con 11 millones y medio de pesos para la construcción e instalación de equipos.
Entre algunos de los beneficios de contar con esta planta es que la Facultad de Ingeniería Mecánica puede validar sus estudios teóricos, involucrando a estudiantes de licenciatura y posgrados en la realización de tesis, prácticas profesionales y servicio social.
Adicionalmente, se busca fomentar entre la sociedad el uso de energías alternativas con bajo impacto ambiental, ya que a comparación con los combustibles fósiles, la geotermia no produce emisiones de gases que provocan el efecto invernadero y es un recurso renovable permitiendo tener un desarrollo sustentable con el cual se cubrirán sus necesidades además de hacer uso de un recurso que tiene Michoacán que si bien no es rentable para la CFE, existen micro y medianas empresas a las que les resulta una opción viable para generar proyectos, empleos y más tecnologías.
Este proyecto se desarrolló inicialmente por el grupo Eficiencia Energética y Energías Renovables “Green-er” y posteriormente se asoció el Cuerpo Académico de Termofluídos, conformado por siete profesores; así como la participación de seis estudiantes de licenciatura, seis de maestría y tres más de doctorado.









