Morelia, Mich., a 11 de abril de 2014- En el marco de la estrategia de seguridad y desarrollo integral de Michoacán que se lleva a cabo para contrarrestar la acción de los grupos delictivos y afianzar acciones en favor de la protección al ambiente y cuidado de nuestras riquezas naturales, autoridades federales y estatales realizaron el aseguramiento de más de diez mil toneladas de madera de procedencia ilegal, así como la clausura trece aserraderos y dos astilladoras. También se aseguraron once vehículos, maquinaria y equipos utilizados en el aprovechamiento del recurso maderable.
Esto gracias a las visitas de inspección a centros de almacenamiento y transformación de materias primas forestales, que realiza a el personal de la Subdelegación de Inspección de Recursos Naturales de la delegación estatal de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA), con el apoyo de elementos de la Policía Ministerial (PGJE) y del Grupo de Operaciones Especiales de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP).
En estos meses de marzo y abril, se han efectuado operativos en los municipios de Tacámbaro, Madero, Queréndaro, Charo y Zinapécuaro, cuyo resultado ha sido el aseguramiento de más de diez mil toneladas de madera, esto por no acreditarse su legal procedencia, según se sabe por los informes rendidos por inspectores de la autoridad forestal.
En este sentido, en la jurisdicción de Tacámbaro se procedió a la clausura de dos aserraderos por no presentar el libro de entradas y salidas, así como la documentación forestal para acreditar la procedencia legal de la madera; en ambos fueron aseguradas 346 toneladas de madera en rollo de la especie pino y confiscadas maquinaria y equipo utilizados en la transformación y aprovechamiento de este recurso natural.
Por lo que se refiere al municipio de Madero, la revisión se realizó en distintos establecimientos de aserrío, donde se encontraron irregularidades en cinco de ellos, ya que tampoco presentaron el libro de entradas y salidas, ni la documentación forestal para demostrar la procedencia lícita de la madera que tenían acumulada, consistente en dos mil 675 metros cúbicos, equivalentes a dos mil 273 toneladas.
Como parte del operativo se procedió a la incautación preventiva de once vehículos para la carga y transporte del recurso forestal, por no contar con los permisos respectivos; también se colocaron sellos de clausura en los cinco aserraderos y dos astilladoras, además de ser decomisadas motosierras, maquinaria y equipo.
También en Zinapécuaro fue cerrado un aserradero e incautadas más de tres mil toneladas de madera en rollo; en tanto que en Charo fue clausurado otro aserradero y aseguradas 714 toneladas del recurso forestal.
En Queréndaro, se efectuaron desplazamientos en las localidades de San José de la Cumbre y San José Lagunillas, donde se aseguraron más de cuatro mil toneladas de madera en rollo de pino y oyamel, además de ser clausurados cuatro centros de aserrío e inmovilizada maquinara y equipo diverso.









