Redacción/ Noventa Grados
Morelia, Mich.- 30 de julio 2013.-En la ciudad de México, indígenas del municipio michoacano de Los Reyes alzaron la voz para reclamar justicia por la muerte de los comuneros asesinados el pasado 22 de julio mientras se manifestaban en la presidencia municipal de dicha localidad.
A su vez, denunciaron la presunta colusión del alcalde, el panista José Antonio Salas Valencia, con el crimen organizado, tras afirmar que existen elementos que advierten que el edil, junto con los miembros de la Policía Municipal, “son parte de la organización” delictiva que exige a los campesinos el pago de 2 mil pesos por hectárea de cultivo.
Con el rostro cubierto con paliacates y sombreros, los comuneros denunciaron, una conferencia de prensa que ofreció con ayuda del Centro de Derechos Humanos José Miguel Agustín Pro Juárez, que “en vez de ser nuestra protección, también ellos (los policías de Los Reyes) nos hostigan”.
Manifestaron: “quisiéramos hacer notar la incapacidad de nuestro presidente municipal y su policía, que nosotros pensamos que son los que tienen la responsabilidad, más que nadie, de apoyarnos. Aunque tenemos la certeza de que no hay voluntad”.
Ante la pasividad del gobierno municipal, los purépechas exigieron a la federación justicia por la desaparición de Roberto Cerano Cervantes, encargado del Orden de Cherato, a quien se vio por última vez el 22 de marzo pasado.
También desmintieron algunas versiones de los medios de comunicación que aseguraron que se trata de un grupo armado el que se manifestó el 22 de julio en la alcaldía de Los Reyes, donde cinco personas perdieron la vida y ocho resultaron heridas.
En el mismo tenor, los indígenas, principalmente de la zona purépecha, advirtieron que sin ayuda de la Marina Armada de México, el Ejército Mexicano y la Policía Federal no se podrá restablecer la calma en el municipio, ya que no confian en las policías estatal y municipal.
El grupo de las denominadas Comunidades Indígenas Unidas dejó en claro que son campesinos desarmados y que lo que han hecho son rondas para vigilar la seguridad de sus comunidades.
Uno de los denunciantes recordó que el surgimiento del grupo se dio en enero pasado luego de ser víctimas del crimen organizado, a cuyos integrantes llaman “los malos”, y ante la incapacidad del gobierno local para protegerlos.
No obstante, aseveraron que su movimiento va surgiendo y están aprendiendo a conducirse y a luchar; sin embargo, advirtieron: “no nos van a doblegar. Nuestra raza purépecha nunca ha sido doblegada, es una determinación a la que hemos llegado, somos comunidades unidas y unidas vamos a seguir y vamos a seguir luchando hasta lograr nuestro objetivo”.









