Morelia, Mich., a 26 de noviembre del 2019.- Enrique Estrada Rodríguez, subsecretario de Educación Básica en Michoacán, informó que ya se cuenta con un avance de más del 50 por ciento en el censo que se aplica a centro educativos y a la nómina docente, como parte del proceso para la federalización de la nómica educativa del estado.
En entrevista par Noventa Grados TV, el funcionario señaló que el pasado 4 de noviembre recibió la encomienda de la federación y estado, para comenzar los trabajos para la federalización de la nómina educativa de los trabajadores de la Educación Básica en el estado.
Estrada Rodríguez destacó que a 10 días de concluir el plazo para esta tarea, ya se cuenta con un avance superior al 50%.
“El día de hoy, referente al diagnóstico educativo, tenemos un avance del 50% de los 9 mil 600 centros de trabajo que estamos nosotros revisando”, señaló.
Explicó que esta revisión no califica ni determina “alguna situación”, sino que documenta la infraestructura existente, igual que al personal de los lugares donde se brindan servicios educativos, como bibliotecas, supervisiones escolares y las propias oficinas centrales de la Secretaría de Educación en el estado.
Cuestionado sobre la oposición a este proyecto, dijo que “al final de cuentas todos los trabajadores de la educación han visto las bondades que tiene este trabajo (de revisión)”, y que quienes se oponen lo hacen ante todo por desinformación.
Recordó que en 2014 se intentó realizar un censo similar, pero solo se logró entre un 30 a 40% de avance, con datos que se usaron para las políticas públicas.
Destacó que la Subsecretaría de Educación Básica en Michoacán ha informado a los trabajadores de la educación que este censo no tiene repercusiones laborales ni es obligatorio, “y esto es muy importante que los trabajadores de la educación lo conozcan”, dijo Enrique Estrada.
“Pero también vamos a revisar a todos aquellos trabajadores que durante muchos años han gozado de algunos beneficios o privilegios, y que no cumplen con la jornada de trabajo que está establecida para el efecto”, aclaró.
Sin embargo, también dijo que en estos casos se citará a los trabajadores para, de forma conjunta, llegar a un acuerdo
“Habrá algunas acciones que se van a tomar de inmediato en el escritorio, sin mayor detalle, simple y sencillamente si un trabajador no justifica su permanencia y no justifica la actividad, lo llamaremos a cuentas para llegar a un acuerdo con él, y tendrá que haber una decisión conjunta”.
Sin embargo, insistió en que “En realidad no va a haber ninguna acción punitiva, simple y sencillamente tendremos que llamarlos a cuentas, tendrá que haber un acuerdo con ellos”.
Finalmente dijo que el censo no es obligatorio para los trabajadores de la educación.
“No vamos a obligar a nadie a que participe, este un acto de buena fe, de voluntades”.
Señaló que la única consecuencia para quien decida no participar en este proceso, es que “después no podrá pedir que entre en un proceso de atención, porque vamos a atender de manera prioritaria a todos aquellos que nos han dado la oportunidad de tener información y datos para tomar decisiones; ellos (los que no cooperen) serán atendidos en un segundo momento”.









