Morelia, Mich., a 05 de junio de 2015.- La escuela primaria Primero de Mayo, de Morelia, no está tomada, sino que permanece resguardada por la comunidad de padres de familia de la mayoría de los alumnos e “invitamos a la prensa a que vaya a constatar que se está trabajando seriamente”, informó la señora Maricarmen Silva Ramírez, madre de familia del grupo que mantiene la escuela funcionando a pesar de la Secretaría de Educación y de la CNTE.
En realidad es un grupo de aproximadamente 60 niños el que está tomando clases por fuera de la escuela, mientras que en el interior se mantienen en actividad académica 200 niños “y para comprobarlo invitamos a la prensa a que nos venga a visitar y corrobore nuestro dicho”, expresó Silva Ramírez.
Agregó que alertan a la sociedad moreliana pues las noticias que distorsionan la realidad de manera tan burda suelen ser los preparativos para agresiones físicas y “en estos momentos pende sobre nuestra escuela la amenaza directa de Armando Sepúlveda López, secretario de Educación, de usar la fuerza policial para entregar otra vez la escuela a la aristocracia de la CNTE”.
Reconoció que toda la sociedad que se manifiesta y protesta por algún motivo corre peligro, pero la responsabilidad fundamental no es ni de los manifestantes ni en este caso de la mayoría de una comunidad escolar que ha decidido proteger su escuela, sino de la autoridad que no resuelve. “Esto es obvio, pero nada bueno podemos esperar cuando la obviedad se enfatiza con tanta machaconería, y menos en tiempos tan delicados para la sociedad michoacana”, insistió.
Añadió que la mayoría de los padres de familia, cansados de la mala conducta de varios profesores, decidió rescatar la escuela para sus hijos pues era común que se tuvieran en promedio de dos a tres días de clases en tiempos de la CNTE y ni siquiera por las horas reglamentarias sino que con cualquier motivo dejaban sin clases a sus pupilos.
Esta situación nunca fue corregida por la Secretaría de Educación, dijo, porque como hoy lo sabe todo mundo el Gobierno del Estado protege a la CNTE y gobierna para ella, tolerando sus fechorías y agresiones a la educación. Agregó que en efecto, la mayoría de los padres de familia ya eran de militancia antorchista desde hace muchos años y pidieron el apoyo de esa organización para sostener su resguardo.
Fue esta acción de rescatar la institución la que ha permitido regularizar las clases, “incluso hasta los propios maestros mal llamados democráticos han tenido que ser más constantes con esos niños que mantienen por fuera de la escuela, pero porque les han dado esa orden a fin de mantener la presión sobre los padres que han decidido ya no estar bajo el dominio de tan desprestigiado sindicato”.
“Hemos sido apoyados por aproximadamente 100 mil mexicanos que levantaron su voz por nosotros el pasado 27 de mayo en la Ciudad de México y ello nos da seguridad y confianza para seguir adelante”, enfatizó la madre de familia y recordó que las puertas se mantienen abiertas a todos los padres que quieran llevar a sus niños.









