Morelia, Michoacán, a 26 de enero del 2021.- Para dar continuidad al análisis de la educación superior, hoy realizaremos una revisión, que nos permita conocer lo que sucede en América Latina y desde ahí poder tener elementos para la revisión del fenómeno en nuestro país, que además nos permita una mayor profundidad en el conocimiento de las posibilidades de formación en nuestros jóvenes.
Es necesario tener como punto de referencia el terreno que han ido ganando los jóvenes en la búsqueda de espacios en la educación superior, ello impone necesariamente un mayor dinamismo a este nivel educativo, pues es la medida de las exigencias de los estudiantes, es en la que los gobiernos se han visto presionados a hacer crecer los espacios educativos.
Uno de los problemas que podemos observar en la región de América Latina con relación a la educación superior, es precisamente la desigualdad que existe en las oportunidades de acceso y permanencia, que les permita a los educandos, un despliegue de sus capacidades, en donde el tránsito hacía la vida adulta, tenga una gradual adquisición de autonomía.
Hasta hoy, en la región, podemos notar un consenso que podemos clasificar de generalizado, en los gobiernos, acerca de que el acceso a una educación de calidad y posteriormente el trabajo decente, forman uno de los llamados nudos críticos que tienen las juventudes para ser incluidas socialmente y lograr una mayor participación no solo en el trabajo, sino en la sociedad en general, en decir en la toma de decisiones, en orientar el rumbo de cada país.
De acuerdo a los datos presentados por la UNESCO, la tasa bruta de matrícula para la región de América Latina ha venido creciendo, ubicándose en l actualidad en un 43%, lo que se traduce en una atención aproximada de 25 millones de jóvenes, sin embargo, de esta cifra, solo un 50% logra obtener un título universitario, y casi la misma proporción abandona la escuela o cambia de carrera, lo que resulta alarmante.
Frente a esta realidad, los países de la región, se han propuesto la continuidad en el acceso a la educación superior, buscando disminuir las brechas existentes y las desigualdades que limitan la incorporación de los jóvenes a este nivel, de igual manera se busca una mejor atención que permita mantenerlos dentro de las instituciones y en consecuencia lograr un mayor egreso de profesionistas que se incorporen a la vida laboral y a la participación social.
Los esfuerzos que se hacen notar por los estados de la región, se pueden destacar las acciones orientadas a fortalecer la calidad de los aprendizajes y la mejora de la enseñanza, así como la articulación de la educación superior, no solo con los otros niveles educativos, sino también con el sistema productivo, para mejorar el financiamiento.
Finalmente comentar que hasta el día de hoy en Michoacán, en el sistema medio y superior de educación, prevalecen los adeudos, tanto en salarios como prestaciones, deseando que el gobierno pueda atender estas demandas de los educadores, les enviamos nuestra solidaridad. Muchas gracias.









