Morelia, Michoacán, a 5 de enero del 2021.- Iniciar el año reflexionando en torno a la educación y los grandes retos que habrá de enfrentar, producto de las exigencias que le presentan las nuevas formas de producción, pero también de las nuevas formas de organización social, sumado a las nuevas formas de convivencia, producto de las circunstancias que vive el mundo y que cada país atiende de acuerdo a sus posibilidades.
Si bien es cierto y hemos dicho que muchas políticas educativas, muchas medidas tomadas en lo educativo, han sido más bien producto de la ocurrencia de quienes han estado al frente de la Secretaría de Educación y no se corresponden necesariamente con la atención seria a los grandes problemas que enfrenta el sector en los diferentes niveles y modalidades y tampoco se logra una tención contextualizada y correcta.
Hemos señalado también que, de igual manera, la política educativa puesta en práctica hasta hoy, está impregnada por las modas que en este campo se van imponiendo y ello nos ha llevado a buscar poner infinidad de calificativos a la educación, como si se tratara de algo momentáneo, como si fuera algo pasajero y no se tratara de un sentido profundo de entender la vida y las relaciones que emanan la organización social.
Habremos de reconocer que en cada forma que adquiere la educación y las diferentes perspectivas teóricas que la analizan, hay una gran riqueza, sin embargo atender este campo con base en solo alguna de ellas, nos lleva a parcializar la atención, a entender de manera muy limitada las posibilidades que podemos lograr en el acto educativo, a considerar con una visión profunda y de largo aliento la construcción del sistema educativo.
La idea que hoy pretendemos impulsar, es la idea de una educación que sirva de base fundamental al entendimiento de la circunstancia que vivimos, que sea capaz de generar una conciencia social, de la gravedad del problema que enfrentamos, de saber entender la fragilidad que tenemos los seres vivos frente a las enfermedades.
Si bien entre tantos problemas que enfrenta el sistema educativo, hoy, como el de la adaptación al mundo virtual, con todo lo que implican los procesos de enseñanza y aprendizaje, con todas las exigencias de formación para el trabajo, para la producción y para la vida misma, también es importante señalar que es en la educación donde podemos fincar nuestras esperanzas.
Es decir debemos buscar que sea la educación la que nos lleve a entender que respetarnos en esta circunstancia, resulta esencial, que tolerarnos es fundamental en las relaciones, que aprender a convivir respetando la otredad es la vía para la convivencia, que salir adelante depende de todos y de cada uno, que hay esperanza si hay educación. Muchas gracias.









