Redacción/ Noventa Grados
Morelia, Mich.- 13 de agosto 2013.- Tras no tener acercamiento con las autoridades nicolaitas, Eduardo Tena Flores, secretario general del Sindicato Único de Empleados de la Universidad Michoacana (SUEUM), anunció la determinación del Consejo General de Huelga de ir a un nuevo emplazamiento con un anuncio de estallido el próximo 5 de septiembre a las 19 horas.
Esta decisión se tomó por unanimidad luego del desistimiento del pasado viernes respecto al emplazamiento a huelga para la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH), programado para el próximo el 20 de agosto.
Con ese desistimiento el SUEUM abandonó la querella legal ante la falta de documentación y debido a algunos desaciertos jurídicos que según señaló “nos hubiera costado el desconocimiento de la huelga en caso de haber estallado”.
Indicó en los próximos días se volverá a depositar el nuevo emplazamiento, cuyas observaciones de parte de los sindicalistas son las mismas violaciones individuales a los trabajadores. En algunos casos, la falta de pago de algunos estímulos de puntualidad y prestaciones, así como en el rubro de jubilaciones, de pensiones y del escalafón normal.
Comento que aquí no es reiterativo que el SUEUM esté emplazando a huelga porque está haciendo uso de su derecho, aquí lo que es reiterativo son las violaciones que comete la autoridad a los trabajadores.
Dijo que se tomó el acuerdo para citar al rector Salvador Jara Guerrero y a los funcionarios para el próximo viernes a las 11 horas en la torre de Rectoría y comenzar a abordar el tema de las violaciones al Contrato Colectivo de Trabajo.
Con respecto del cambio de estrategia anunciado por parte del área jurídica del SUEUM, señaló también que los delegados aprobaron realizar un amparo ante el Tribunal Administrativo Federal en contra de la propia Rectoría por falsedad en la documentación enviada al sindicato y a los directores.
Esto, luego de que los documentos no coinciden con el “supuesto acuerdo del Consejo Universitario”, lo que vendría a reducir los tiempos de solución de la discordancia entre el sindicato y autoridades, incluso de forma más expedita que la propia huelga.









