México, D.F., a 05 de noviembre de 2015.- El expresidente de México Carlos Salinas de Gortari, afirmó que el débil crecimiento de México en los últimos años se debe en parte a la crisis de 1995, que impidió aprovechar el crecimiento de Estados Unidos bajo el mandato de Bill Clinton.
“El Tratado de Libre Comercio (TLC) arranca en enero de 1994 y en enero de 1995 tuvimos una macrocrisis, la crisis más terrible que haya tenido México desde la Revolución”, aseguró Salinas de Gortari durante su participación en la Cumbre México que organiza la revista The Economist.
“En ese momento se interrumpió el proceso de crecimiento y vino una recesión terrible (…), y desafortunadamente perdimos el gran momento en que la economía norteamericana con el presidente Clinton inició el proceso de expansión más largo y sostenido de su historia”, agregó.
En diciembre de 1994, después de que Carlos Salinas de Gortari entregara el poder ejecutivo a Ernesto Zedillo, la falta de reservas de dólares desencadenó una devaluación del peso y la crisis.
Dijo que otra causa del débil crecimiento de la economía fue que tras la firma del TLC se aflojó el proceso de reformas que el mismo involucraba.
Asimismo, dijo que la crisis, que reiteró fue en 1995, provocó un desánimo tan grande, que una de las salidas fue culpar al pasado, “y eso lo hace cualquiera cuando se cometen errores, como cometimos —y lo reconocemos—, pero nos agregaron otros”, dijo en referencia a las privatizaciones que ocurrieron durante su administración.
En este sentido, señaló que "He padecido y hemos padecido quienes trabajamos en esa administración una serie de estereotipos, por supuesto que cometimos errores y esos están reconocidos públicamente, rendimos cuentas al Congreso de la Unión sobre procesos que fueron muy debatidos como las privatizaciones, pero cada una se sometió a subasta pública los ingresos se enteraron completos a la Tesorería de la Federación y el Congreso recibió un libro blanco de cada empresa privatizada".
Salinas dijo que la política de privatización, en la que se vendieron compañías como Teléfonos de México, fue desprestigiada.
“No se reconoció que eran procesos públicos y transparentes. Puede ser que algunas empresas privatizadas funcionaran bien en el tiempo, otras no y eso se puede debatir”.
Cuestionado sobre la existencia de dos Méxicos distintos, Salinas negó éstos, lo que hay, aseveró, es falta de oportunidades.
"Yo creo que lo que hay que hacer es no subestimar a aquellos que están en condición de desventaja y pensar que lo están porque tiene una mentalidad de estancamiento. Yo no creo que haya dos Méxicos distintos, esas teorías duales de los años sesenta del siglo pasado se dejaron de lado porque no entienden que están interconectados los dos Méxicos; yo creo que ha sido un problema de falta de oportunidades, no hemos logrado aprovechar sinergias que existen como país y con los otros países que tenemos relaciones que nos permitirían dar saltos cualitativos y cuantitativos hacia adelante".
Salinas también criticó el alto costo de los créditos en México. “Yo quiero preguntarle a los empresarios mexicanos que enfrentan competencia de fuera y que vienen con financiamiento de 3%, ¿cómo pueden competir cuando aquí sus anuncios en el periódico tienen la magnífica tasa de 18% para empezar a prestar?”
Sobre las reformas estructurales que impulsa el presidente Enrique Peña Nieto, dijo que rendirán frutos sólo si se instrumentan adecuadamente.









