Buenos Aires, Argentina, a 17 de diciembre de 2015.- El Gobierno argentino oficializó este jueves la eliminación de las restricciones que regían desde fines de 2011 a las operaciones con dólares para reunificar el mercado de cambios con diversas resoluciones publicadas en el Boletín Oficial.
Se eliminaron los impuestos que gravaban en un 35 por ciento el turismo en el exterior, las compras en otros países con tarjetas de crédito y débito, y la adquisición de moneda extranjera para turismo, y en un 20 por ciento la compra de divisas para ahorro.
Se dispuso en tanto que se cobrará un cinco por ciento en concepto de adelantos al impuesto a las ganancias y a los bienes personales para los paquetes turísticos al exterior que se paguen en efectivo.
La eliminación de las restricciones al mercado de cambios, o el "cepo al dólar" como se las denominaba en Argentina, fue anunciada el miércoles por el ministro de Hacienda y Finanzas, Alfonso Prat-Gay, una semana después de la asunción del nuevo gobierno de Mauricio Macri.
Esta medida, en su primer día, provocó una depreciación del peso argentino del 42 por ciento frente al dólar según la tasa de cambio del Banco de la Nación.
El dólar, que se cotizó el miércoles a 9,8 pesos argentinos para la venta y 9,7 para la compra, trepó este jueves a 15 pesos y luego comenzó a negociarse a la baja en los bancos y casas de cambio de Buenos Aires hasta alcanzar 14 pesos por unidad, lo que implica una devaluación de la moneda nacional de un 42% respecto del valor del dólar oficial de la víspera.
Poco antes de la apertura de las casas de cambio este jueves, el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, defendió en declaraciones a los medios el levantamiento de las restricciones, señalando que "no se puede vivir en un país con tantos tipos de cambio diferentes".
Por otra parte, aseguró que el Banco Central cuenta con las reservas suficientes "para poder intervenir con firmeza en el mercado" ante eventuales subidas fuertes de la divisa estadounidense.
Las restricciones habían sido impuestas después de la reelección en octubre de 2011 de Cristina Fernández de Kirchner para frenar la salida de divisas que habían debilitado las reservas de moneda extranjera del Banco Central de la República Argentina (BCRA).









