Ciudad de México, 30 de marzo de 2018.- Cada Viernes Santo se realiza la Procesión del Silencio, donde diferentes hermandades y cofradías marcha como símbolo de su dolor por la muerte de Jesucristo.
Esta manifestación es atribuida a los primeros monjes Franciscanos del siglo XIII, durante su peregrinar por la ciudad de Jerusalén.
En nuestro país, la tradición fue traída por los padres Carmelitas en 1585, y se arraigó con mayor fuerza en las ciudades de Querétaro, San Luis Potosí, San Miguel de Allende y Taxco.
La Procesión del Silencio tiene como fundamento los cinco misterios dolorosos y las 14 estaciones del Viacrucis.









