Morelia, michoacán., 09 de marzo del 2019. - Una multitud integrada por miles de personas de todo el país y el extranjero se dejó llegar a Ruvalcabo, Michoacán, comunidad del municipio de Puruándiro, para venerar al Señor de la Barranquita, el Cristo Protector de los Migrantes, a quien se le ofrecen las Danzas de la Conquista, la Evangelización y el Mestizaje durante cuatro días consecutivos con la participación de 200 danzantes.
Este año fue una celebración singular, porque se dejó ver mucha más gente que otros años, toda ella fervorosa y festiva, habida cuenta que vuelve a pagar sus mandas, a orar ante la imagen del pequeño Cristo, al que en septiembre de cada año también le hacen danzas en Chino, California, los paisanos del Bajío Michoacano que radican allende del Río Bravo.
Las Danzas de la Conquista, la Evangelización y el Mestizaje narran la llegada de los españoles encabezados por Hernán Cortés a esta parte del mundo, su lucha en alianza con los tlaxcaltecas en contra de los aztecas, la intervención fundamental de la Malinche y los combates que libraron los nativos contra los ibéricos.
A través de 23 coreografías dancísticas se da cuenta de las acciones de evangelización, de la imposición de su cultura, la unión de españoles con mujeres indígenas y de hombres de acá con féminas de allá. Se narra también el triunfo bélico de los conquistadores. Y a través de la Danza del Cordón se precisa con toda claridad de la imposición del catolicismo, la consumación de la conquista y la fundación del mestizaje.
Los personajes principales son el Monarca, mismo que representa a los conquistadores, los evangelizadores y los mancebos; la Malinche, quien fue decisiva para el triunfo de los ibéricos, y doña Catalina Juárez, misma que fuera segunda esposa de Hernán Cortés. Una de las filas de danzantes es de aztecas, encabezados éstos por Moctezuma, Cuitláhuac y Cuauhtémoc; la otra es la de los tlaxcaltecas.
Se danza durante diez horas diarias, porque cada una de las labores (coreografías) son muy largas porque participan más de ochenta danzantes en cada una de las dos filas, más el Monarca, la Malinche, doña Catalina y sus acompañantes. Es decir que cada evolución o rutina se repite muchas veces por la gran cantidad de participantes.
Este año el Monarca fue Alberto Serrato, originario de Ruvalcabo, quien siempre estuvo bajo la guía del señor Miguel Solorio Chávez, el tenedor de las danzas, maestro ensayador y Monarca durante más de sesenta años; la Malinche fue María Concepción Ramírez López, originaria de Casas Viejas Michoacán; y doña Catalina Juárez tuvo como su representante a Valerie Rodríguez García, jovencita oriunda de Curimeo, Michoacán.
En las filas de danzantes se distinguieron hombres u¿y mujeres muy experimentados como Roberto Solorio López, Israel Torres, Alejandro Camarillo, Jaime Barrientos el Japy, Joel Tapia, Adán Suárez, Abel Medina el Pachín, Mauricio Leal el Trino, Jorge Ramírez el Brocha, Lola Orozco García, Flor y Gabriela Tapia Orozco, Lupita Rico, Andrea Serrato y Nayeli López, entre muchos más.
Las Danzas de la Conquista, la Evangelización y el Mestizaje iniciaron el domingo próximo pasado con el Ensayo Real, y se continuaron el lunes de carnaval, el martes de carnestolendas y el miércoles de ceniza; el jueves hubo jaripeo ranchero profesional con toros de cajón, y ayer viernes mucha de esa gente cerró en el avistamiento del Coloquio la Degollación de Herodes en manzanales, el barrio alto de Curimeo.
Hoy y mañana miles de migrantes retornarán a Estados Unidos y entidades federativas mexicanas como Yucatán, Tabasco, Campeche, Guerrero, Oaxaca, Quintana Roo, Veracruz, Ciudad de México, Estado de México, Jalisco, Sinaloa y Baja California. Así sea.









