Pátzcuaro, Mich., a 15 de abril de 2014.- Con el objetivo de homenajear la obra de don Emilio Molinero Hurtado (1920-2013) y su esposa Juana Huipe Rojas, iniciadores de una tradición de arte tarasco, fue inaugurada la exposición “Modelando la memoria”, donde se exhiben patojos, ollas y grecas.
La coordinadora y curadora de la exposición, Eva María Garrido Izaguirre, docente investigadora del programa de Arte y Patrimonio de la UIIM, resaltó que don Emilio fue reconocido como Gran Maestro del Arte Popular Mexicano y honrado con el premio Eréndira de las Artes Tradicionales.
Durante la inauguración, Garrido Izaguirre explicó que la señora Juana era la heredera del oficio “la que sabía agarrar el barro”, cómo trabajarlo, a su saber hacer se sumó la pasión de don Emilio por el arte prehispánico: curiosidad y persistencia fueron los que llevaron a doña Juana y Emilio a reinventar la tradición.
“La familia Molinero Huipe, ha contribuido para fortalecer la tradición alfarera de Tzintzuntzan, municipio que concentra en sus muros la memoria de diversas tradiciones: la Prehispánica presente en las yácatas que coronan el pueblo, la Colonia en el conjunto monumental del ex convento Franciscano del siglo XVI y la Purhépecha contemporánea, representada en el tianguis artesanal”, mencionó la investigadora.
Durante el recorrido por la exposición, la viuda de Emilio Molinero Hurtado recordó que el artista siempre decía, “esto es lo que yo les dejo, mi trabajo y mis moldes, otra cosa no tengo para dejarles, lo que quiero es que no se pierdan mis grecas”.
Doña Juana Huipe señaló que su esposo a los 93 años ya no podía pintar debido a problemas con su vista, los cuales superó al crear las “perinolas”, que son moldes y sellos prehispánicos con los que creaba piezas para saciar sus ansias de seguir trabajando.
Actualmente, doña Juana sigue creando artesanías y fomentando en su familia lo vital que resulta mantener el legado artístico; ahora su nieto a una corta edad, ha sido merecedor de premios locales y estatales.
La muestra del trabajo de la familia cuenta con más de medio siglo de tradición, pues está constituida por piezas realizadas por don Emilio, doña Juana, su hija Mercedes y Juan, su nieto.
Algunas técnicas utilizadas en las piezas son moldeado, decorado con engobe blanco, rojo y negro, así como bruñido.









