México, D.F., 31 de octubre de 2013.- En las fiestas por el Día de Muertos hay una calavera que destaca de entre todas: “La Catrina”. Pero, ¿cuál es su historia?
Durante el gobierno de Porfirio Díaz, se volvieron populares los dibujos de esqueletos que contenían textos en los que criticaban la situación del país de forma burlona. Los ilustradores más destacados fueron Constantino Escalante, Santiago Hernández, Manuel Manilla y, por supuesto, José Guadalupe Posada, quien a través de sus “calaveras” retrató los pesares y alegrías del pueblo.
Dibujó calaveras vestidas con ropas de gala, bebiendo pulque, montadas a caballo, en fiestas de la alta sociedad o de un barrio…, entre ellas “La Catrina”.
Bautizada originalmente como “La Calavera Garbancera”, José Guadalupe Posada criticó a quienes eran conocidos como “garbanceros”, es decir, aquellas personas que tenían sangre indígena pero pretendían ser europeos, renegando de sus raíces y de su cultura.
La obra de Posada influyó en Diego Rivera, quien le dio a “La Catrina” el nombre y la forma con que hoy la conocemos. Él la pintó por primera vez vestida dentro de su mural “Sueño de una tarde dominical en la Alameda Central”.
La palabra “catrín” definía a un hombre elegante y bien vestido, el cual iba a acompañado de alguna dama con las mismas características. Es por ello que, al darle una vestimenta de ese tipo, Diego Rivera convirtió a la “La Calavera Garbancera” en “La Catrina”.









