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Jueves, 14 de Diciembre de 2017

Cuando los presuntos delincuentes se vuelven informantes

Viernes, 11 de Agosto de 2017 a las 12:50:39 | Por:Redacción / Noventa Grados

Morelia, Mich. a 11 de agosto de 2017.- Hace algún tiempo, por la época en que Alfredo Castillo llego a Michoacán, acompañado de una bola de ladrones y hampones del Estado de México, con la encomienda Presidencial de regresar la paz y tranquilidad a un estado vulnerado por la delincuencia y el crimen organizado; lo que nunca vimos venir, fue esa gran oleada de gente maleada, de asesinos y ladrones escapando de la justicia y viniéndose a refugiar a éste estado, con poder y respaldo de las instituciones. Ellos llegaron con la intención de saquear, jamás de regresar la tranquilidad a nuestra sociedad, y mucha gente lo vio venir y no se hizo caso.

El gobernador en ese entonces el Lic. Fausto Vallejo, vio mermada su salud, y esto afecto más que el mismo crimen organizado, lo despojo de su derecho a gobernar, y lo recluyo en hospitales y tratamientos necesarios para él y su precaria salud. Esto, abono a Castillo y su gente quienes ni tardos ni perezosos emprendieron una lucha sin cuartel, en contra según ellos de “Los Caballeros Templarios”, para ellos TODOS, los Michoacanos estaban vinculados directamente con esta organización delictiva, sin embargo, como un primer paso el certero ataque de esta horda de criminales disfrazados de policías, se centró la Procuraduría de Justicia del Estado, despidiendo a mansalva a policías que según ellos no habrían pasado los exámenes de control y confianza; para después ocupar estos puestos su gente; gente con antecedentes penales y buscados en muchos casos por la justicia.

Cuando Castillo y su gente en las instituciones de justicia comienzan a ver el manejo del crimen y cuanta gente había coludida con  ellos, solamente vieron una mina de oro en el estado, jamás una oportunidad de acabar con ello de una vez; arreglaron las cosas poco a poco de manera que “Ellos” se apoderaran como lo han hecho hasta ahora, del manejo total de las extorciones, secuestros, huachicoleo, cobro de piso, robos, venta de droga y un sinnúmero de delitos que todos sabemos, pero nadie hace nada porque sencillamente no podemos, o nos los echamos encima, la reacción de esta gente es tan violenta que hasta entre ellos mismos se matan. Pueden llegar a inventarte delitos si no colaboras con ellos o sembrarte evidencia que hace pagar años de cárcel a personas inocentes, motivo por el cual, es mejor mantenerse al margen de todo esto y lejos de estas personas.

En ese tiempo en que esta gente llego a la citada entidad, había algunos cabecillas criminales recluidos en diversos reclusorios del estado, pues bien, estos señores y haciendo gala de prepotencia que hasta la fecha les ha caracterizado, acudían presuntamente al interior de las cárceles y a punta de golpes y torturas, les sacaban santo y seña de otros líderes delincuenciales. Eran tales las golpizas que en muchas ocasiones dejaron lisiados de por vida a varios de ellos. Estas acciones completamente fuera de la ley, eran bajo el consentimiento de las autoridades de readaptación social y también en muchos casos fue el mismísimo Rogelio Arredondo Guillen, hoy, ya asesinado presumiblemente por uno de sus más cercanos colaboradores, quienes personalmente entraban en los distintos centros penitenciarios y a punta de golpes y torturas sacaban la información necesaria para dar con el paradero de más líderes delincuenciales, apoderarse de sus fortunas y posesiones o propiedades, sin que nadie les dijera nada, así que ni en la propia cárcel se encontraban seguros los ya capturados criminales, pues hasta sus celdas llegaban y lograban su cometido. Sacarles la información.

Mucha de esta gente hoy sigue trabajando aquí de manera irregular, no han cambiado su modus operandi, siguen saqueando a Michoacán y dañando a inocentes, al amparo de muchos y desafortunadamente de comunicadores que disfrazan lo que saben, por estar inmiscuidos hasta el cuello y en algunos casos por pactar para no ser detenidos, la realidad no está más allá de la ficción, ahora el hecho de señalar lo que esta gente hace, más que provocar una coalición de medios en su contra, genera discusiones marcadas que dejan ver lo insano de estas relaciones absurdas e inapropiadas, sin embargo el hecho de que nuevas agencias informativas de talla institucional se sumen y hagan que la gente voltee la vista hacia el pésimo trabajo en procuración de justicia, deja ver un diminuto destello de esperanza.


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